Fue durante la noche del 28 de marzo de 1982 que el volcán Chichonal hizo una enorme erupción, después de más del mil años, según algunos volcanólogos, hecho que causó graves estragos sociales y ambientales en la Región Norte.
Según testimonios de algunos pobladores de las comunidades afectadas en ese entonces, desde noviembre de 1981 se habían percatado de sismos de baja intensidad, además de ruidos extraños provenientes del subsuelo, como si la tierra les tratara de avisar con anticipación del inminente estallido.
Incluso, personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó en su momento sacudidas en la tierra y aumento de la temperatura de los ríos de la zona, así como también, olor a azufre emanado de los afluentes.
También, los pobladores se dieron cuenta de una extraña nube de vapor sobre el volcán. Todo lo anterior fue reportado a las autoridades estatales, encabezadas por Juan Sabines Gutiérrez, sin embargo no se realizó ninguna movilización de prevención sobre las diferentes comunidades de la región.
Fue así que alrededor de las 23:30 horas del 28 de marzo de 1982, el Chichonal hizo su primera erupción arrojando objetos incandescentes a poco más de cien kilómetros a la redonda. Una columna de humo de aproximadamente 17 kilómetros, penetró la atmósfera.
La madrugada del 29 de marzo la lluvia de ceniza continuaba en municipios como Pichucalco, San Cristóbal, Tuxtla Gutiérrez y algunos de Tabasco, Veracruz, Campeche y Oaxaca.
William Orme, científico, calculó que los flujos piroplásticos arrojados por el volcán alcanzaron temperaturas oscilantes a los 750 grados centígrados, que descendieron a 150 kilómetros por hora.
La lluvia de cenizas paró hasta el tres de abril del mismo año. En las ciudades de San Cristóbal y Tuxtla, se registró un aproximado de dos centímetros de espesor de cenizas en el suelo.
El tres de abril el Chichonal volvió a hacer erupción aproximadamente a las 19:35 horas, después de una serie de temblores, casi 30 cada hora. El 5 del citado mes el volcán realizó un tercer estallido, alrededor de las 5:00 horas.
Con tres explosiones el municipio de Francisco León quedó prácticamente desaparecido, al igual que Chapultenango, que estaba sumergido en un mar de cenizas, lodo y demás objetos geológicos.
Con este suceso, plantaciones de café, plátano, cacao, maíz y otros cultivos resultaron con pérdida total. Algunas zonas de terrenos no producen aún en nuestros días. Además, miles de personas fueron desplazadas a diferentes municipios.












