A 49 años del combate a la Mosca del Mediterráneo

El Programa Moscamed ha sido fundamental para contener y erradicar la plaga en nuestro país. Rafael Victorio / CP
El Programa Moscamed ha sido fundamental para contener y erradicar la plaga en nuestro país. Rafael Victorio / CP

Hace exactamente 49 años, el 31 de enero de 1977, en la población fronteriza de Talismán, en el municipio de Tuxtla Chico, se reportó de forma oficial la presencia de la Mosca del Mediterráneo (Ceratitis Capitata) en territorio mexicano, una plaga de las más dañinas para la horto-fruticultura del mundo.

Este hecho obligó a México a que de manera conjunta con Guatemala y Estados Unidos, con el apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) establecieran lo que hasta ahora es uno de los programas fitosanitarios más exitosos, mismo que permite que nuestro país continúe siendo uno de los principales exportadores de frutas y hortalizas a nivel mundial.

La plaga, en solo dos años avanzó hasta Tonalá -más de 200 kilómetros de la frontera- y ante ello, por el riesgo que representaba para la fruticultura nacional, el entonces director general de Sanidad Vegetal, Jorge Gutiérrez Samperio, y un grupo de productores, entre los que se encontraban Alfonso Espino, Juan Álvarez, Jaime Altamirano y Antonio Fernández, apoyan para atender la emergencia causada por esta plaga.

Fue de esa manera que, por disposición del entonces titular de la Secretaría de Agricultura, Francisco Merino Rábago, llega el grupo de técnicos e investigadores que logran poner en operaciones la planta productora de moscas estériles de Mosca del Mediterráneo en el municipio de Metapa de Domínguez, encabezados por el doctor Dieter Enkerlin, quién por haber laborado de manera previa en la OIEA ya tenía conocimiento de esta tecnología.

Patrick Patton, Jorge Hendrichs, Gerardo Ortiz, Fidel López, Arturo Schwarz y Delina Zárate iniciaron los primeros trabajos; después arribaron Jesús Reyes, Pablo Liedo, Dina Orozco, Antonio Villaseñor, José Luis Zavala, Martín Aluja y Walter Enkerlin, quienes por fin conformaron el Programa Moscamed.

Inicio de operaciones

En 1980, con la presencia de los presidentes de México y Guatemala, José López Portillo y el general Romeo Lucas García, en terrenos donados por el productor Alfonso Espino en Metapa de Domínguez, se pone en operación la planta que permitió erradicar de México a la Mosca del Mediterráneo y que ahora es remodelada para convertirla en la procesadora de moscas estériles para el combate del Gusano Barrenador (GBG).

En la actualidad el complejo productor de moscas estériles de Moscamed y Moscafrut, en Metapa de Domínguez, es uno de los más grandes del mundo, con tecnología de punta que permite producir hasta casi mil millones de insectos estériles semanales entre la Mosca del Mediterráneo, la Mosca Mexicana de la Fruta, la Mosca del Mango y sus parasitoides, que son la base para controlar los daños que causan estas plagas a la fruticultura mexicana.

Proyecto

Jesús Reyes, especialista en la Técnica del Insecto Estéril, reconoce que el Programa Moscamed ha sido fundamental para contener y erradicar la plaga en nuestro país, aunque se mantiene en territorio guatemalteco, en donde se tiene conformada una barrera de moscas estériles para evitar que se reintroduzca a nuestro país. Guatemala también cuenta con otra planta productora de Mosca del Mediterráneo estériles.

Gracias a ello y a las acciones que se realizan con esa misma técnica para el combate de la Mosca Mexicana de la Fruta, de la región del Soconusco en Chiapas, se puede exportar mango, papaya y otros productos agrícolas a los Estados Unidos.

“Por ser las moscas de la fruta una plaga no solo de importancia económica, sino también cuarentenaria, es además necesario utilizar, para el caso específico del mango, el proceso de tratamiento hidrotérmico que también se desarrolló en el Programa Moscamed, a finales de los años ochentas”, señaló el especialista.

Panorama

En la actualidad, en todo el país se mantienen los sistemas de trampeo y redes de vigilancia fitosanitaria en los puntos de entrada y zonas fronterizas, con la finalidad de detectar la presencia de la mosca y, en su caso, aplicar las medidas para su control y erradicación, como ya ocurrió en el 2021 en el puerto de Manzanillo en Colima.

La coordinación de los tres países -México, Guatemala y Estados Unidos-, ha sido fundamental para contener y erradicar la Mosca del Mediterráneo que ahora se encuentra en Guatemala, a varios kilómetros de la frontera del río Suchiate.