La obra de reconstrucción del encarpetado asfáltico en la vía federal que comparten los municipios de Cintalapa y Jiquipilas, en su inicio fue de gran aceptación entre pobladores por el largo tiempo que ha pasado de esquivar baches de gran tamaño y de pagar los daños ocasionados en llantas y rines.
Sin embargo, esta obra ha dejado de mostrar avances casi durante un mes, en el cual una buena parte de material de la vía de comunicación fue retirado hasta dejar prácticamente un camino de terracería entre partes de asfalto duro que dificulta el traslado provocando vibraciones incómodas en los vehículos, además del recubrimiento de polvo.
Ante esta situación, surge la versión extra oficial en la cual figura la constructora responsable de la obra, haciendo señalamientos hacia un grupo de volqueteros de la región que presuntamente ha impedido los trabajos por no tener ellos el acarreo de material además de aparentes cobros excesivos de la materia prima.
Así también, surgió una segunda versión ahora proveniente en teoría del grupo que transporta material señalando que la constructora adeuda trabajos, es decir, que ya no cuentan con el recurso para poder continuar con la obra, por ello se presume que no se han mostrado más avances durante estas semanas.
Tras lo anterior, es la ciudadanía que paga los platos rotos de cualquiera que sea la versión, generando nuevamente la inconformidad y no teniendo certeza de hasta cuándo se iniciarán de nueva cuenta los trabajos de mantenimiento y reparación de la vía federal. Importante destacar que la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transporte no ha brindado ninguna información que calme la molestia de la ciudadanía.












