La compra de piñatas en la temporada decembrina en la capital ha ido a la baja; algunos vendedores del Mercado Díaz Ordaz mencionaron que la disminución en las ventas se debe al comercio ambulante.
María Elena Núñez, artesana y dueña de la tienda El Señor Piñata, mencionó que la situación se ha visto precaria para los mercaderes, pues cuando les quedan piñatas deben cuidarlas de la humedad para que no se dañe el producto, principalmente en la temporada de lluvias.
Dijo que la temporada de mayor venta es la navideña, pero ha sido todo lo contrario. El año anterior, para estas fechas, ya estaban produciendo y vendiendo, sin embargo este año los materiales se han encarecido, sobre todo la olla de barro, que es utilizada en las piñatas pequeñas.
Por ello, las tiendas especializadas en venta y creación de piñatas han optado por no colocar las ollas de barro, y comenzar a colocar ollas de papel y alambre.
El precio de las piñatas puede llegar a ser desde accesible hasta caro. Ronda desde los sesenta pesos hasta los seiscientos, dependiendo de las dimensiones y de la capacidad de la olla.
La forma de las piñatas también incide en el precio, y muchas de ellas dependen de la época del año; en Navidad abundan las estrellas de siete picos.











