Una fuerte caída en el mercado inmobiliario en Tuxtla Gutiérrez, de entre el 60 y 70 por ciento, provocó la suspensión de actividades y la jornada de sana distancia, derivado de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, viéndose más pronunciada en la compraventa.
Así lo manifestó el presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) filial Tuxtla Gutiérrez, Julio César Ramos Martínez, y agregó que en el mercado de arrendamiento, enero y febrero, históricamente son meses de alta demanda, este año incluso registraron un incremento respecto al 2019, sin embargo, a partir de marzo-abril comenzó a bajar.
Indicó que esto se dio a pesar de que los profesionales inmobiliarios no suspendieron totalmente sus actividades, al igual que notarías, bancos o el Registro Público de la Propiedad (RPP), como ocurrió en otras ciudades del país, como Monterrey, donde el RPP lleva cerrado casi tres meses.
Apuntó que el mercado inmobiliario se rige por la oferta y demanda, por ejemplo, el promedio de las rentas ha ido a la baja hasta en un 50 por ciento, a la par de la demanda, sobre todo en Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas, que registran una plusvalía alta por sus características.
En la compraventa de casas ocurre la misma tendencia, si la demanda baja los propietarios tienden a bajar los precios de sus inmuebles para vender y tener ese ingreso económico, a esperar por varias semanas o meses a que se mejore la economía y haya un comprador.
Sin embargo, refirió que para este 2020, el Infonavit y el Fovissste ampliaron sus productos de créditos muy atractivos y favorables para los derechohabientes, lo que mantiene la confianza en el mercado para que la crisis económica, que ha comenzado a generar la emergencia sanitaria por la pandemia, no afecte a su sector.
Activación de mercado
Destacó que esos productos facilitan la compra de viviendas, y aunque todavía no permean en todos los derechohabientes al ser nuevos, poco a poco los han ido difundiendo esperando activar el mercado local.
Ramos Martínez mencionó que la contingencia por la pandemia del coronavirus provocó que miles de personas perdieran sus empleos, por lo que es de dudar que algunas probarán suerte en el mercado inmobiliario, el inconveniente es que lo harán sin la experiencia necesaria.
Por ello, dijo que está abierta la invitación a que acudan a la AMPI para que puedan profesionalizarse, ya que de manera periódica realizan cursos y talleres, además que de esta forma evitan riesgos legales, tanto para sí mismos como para los clientes.












