A la espera de buenas noticias en hospital

A la espera de buenas noticias en hospital

El Hospital General “Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza” es el más grande e importante de la entidad, cuenta con 37 servicios especializados y con más de 2 mil 200 trabajadores de salud, con una productividad de 271 mil 798 consultas externas, siendo la unidad médica de mayor capacidad resolutiva en todo Chiapas.

Como tal, miles de familias acuden a diario para recibir atención médica por diversos padecimientos y urgencias hospitalarias; algunas viajan cientos de kilómetros desde sus comunidades, dejando trabajo y familia con el único propósito de asistir al hospital, con lo más básico y con el dinero justo.

Esto obliga a familias foráneas a tener que pasar los días afuera del hospital y a la espera de buenas noticias desde que su paciente ha sido hospitalizado. Pasan el tiempo platicando, leyendo, escuchando la radio, durmiendo en ratos, en sus autos o en sillas y camastros que rentan a un precio muy accesible.

Cuando llueve, o bien para refugiarse del sol, sobrellevan el tiempo en las galeras que fueron construidas justo frente al nosocomio. Y ante la necesidad de ir al baño, ya sea para hacer sus necesidades fisiológicas o para bañarse, usan también los sanitarios de la zona, que igualmente tiene una cuota muy baja.

Bajo este escenario pareciera que el tiempo no pasara, que las horas son eternas, o incluso, que se detienen, aunque el flujo vehicular sea constante. Algunos sólo ven al horizonte, quizá pensando en su paciente o en su familia.

Tener un familiar enfermo siempre representa un gasto económico, sobre todo si se trata de un padecimiento que requiere un tratamiento largo y costoso, como una cirugía; si a eso se le suma tener que viajar a otra ciudad para poder atenderlo, la situación se complica más.

El señor Juan Ramírez Hernández comentó que viajaron desde su comunidad en Cintalapa el domingo pasado debido a la urgencia de una bebé de siete meses, y hasta ahora ha recibido atención integral en todos los aspectos, sin tener que desembolsar un peso.

En lo que sí han gastado, dijo, es en el uso de los sanitarios, la renta de sillas, sobre todo en los alimentos, ya que viajaron tres miembros de su familia, que si bien en un día pudiera pensarse que es poco, luego de varios días resulta un gasto excesivo, ya que se ve obligado a dejar su trabajo.

Realmente, indicó, no tiene ninguna queja respecto a la atención médica y en la situación que guardan afuera del hospital; únicamente considera que sería muy benéfico la instalación de un módulo de información del DIF y otras instituciones relacionadas.

Esto con la finalidad de orientar a las personas a la hora de hacer trámites, ya que en su caso, muchas no acostumbran a viajar a la capital y desconocen cómo se hace el papeleo y dónde se encuentra cada institución.

“Afortunadamente algunos grupos religiosos y sociales son humanitarios y vienen a regalar alimentos, lo que es un alivio para muchos”, manifestó.