Lo que un personaje de la farándula haga con su cuerpo no es de importancia pública, aunque irremediablemente tenga impacto en los medios de comunicación y en la sociedad. Lo preocupante es, en cambio, que sólo a través de las figuras de renombre las autoridades pongan atención sobre asuntos que atanen a todos.
En conferencia de prensa, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) confirmó que detuvo a la propietaria de la clínica de operaciones estéticas donde la cantante Alejandra Guzmán resultó herida. Los establecimientos no tienen autorización de los distribuidores ni personal con estudios profesionales.
Antes del escándalo con la cantante tres clientes habían denunciado a estas clínicas. zCuántos más habrán sido afectados? zPor qué actuar hasta ahora? Las mismas preguntas podemos hacer en ámbitos de tanta o mayor relevancia, como la seguridad. Tuvo que ser plagiado el hijo de un importante empresario para que el secuestro adquiriera relevancia entre quienes toman las decisiones. El procurador federal se vio obligado a responder a los cuestionamientos de Fernando Martí y del ex titular de la Comisión Nacional del Deporte, Nelson Vargas, mientras las miles víctimas anteriores padecían la ausencia de ese derecho de picaporte.
Se entiende que la experiencia humana sólo registre los acontecimientos más notorios. Es nuestra naturaleza prestar mayor atención a un rostro conocido que a uno sin notoriedad pública. Así es la condición humana aquí y en el resto del mundo.
Pero la cultura, con la formación de instituciones como cúspide, está justamente para superar esas inercias. Los administradores del Estado tienen la responsabilidad de ver más allá del escándalo, porque sólo evitarán que, entre los muchos ciudadanos comunes, resulte afectada otra celebridad. (El Universal)











