En el 2018 se registraron 28 casos de acoso dentro de la Universidad Autónoma de Chiapas, (Unach) pero después del anuncio que hizo el rector sobre un protocolo de atención a víctimas, de enero a febrero de este año, se llevan registrados 30 casos.
Desde una medida precautoria o cautelar hasta la sanción o retiro, podría ser acreedor aquella persona que viole los derechos humanos de algún integrante de la comunidad universitaria. Ante ello se hace necesario buscar los mecanismos y las instancias correctas para sancionar a los victimarios.
Enrique Pimentel, defensor de derechos universitarios de la Universidad, indicó que la reciente implementación del Programa Institucional contra la Violencia, Violencia de Género, Hostigamiento, Acoso Sexual y Discriminación dentro de la institución, se debe a una situación preocupante dentro y fuera de las aulas.
Pimental indicó que con la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género, instalada desde el 18 de noviembre de 2016, para la universidad es prioritario el trabajo con profesionistas que van a marcar una pauta en el comportamiento social, por lo que, se deben atender y visibilizar casos que vulneren los derechos humanos de estudiantes, docentes, administrativos, académicos e investigadores.
Además, manifestó que el tema del acoso fue una petición constante de organizaciones de la sociedad civil, ya que antes no se contaba con directrices de atención y se continuaba en un marco de impunidad. Por tanto, con el programa y el protocolo de atención, se trabajará desde dos enfoques, la difusión y marco normativo.
Desde el primero, se realizarán cursos, talleres, pláticas, y seminarios para dar a conocer esta problemática. Por otra lado, informar que las personas que sean víctimas de violencia, acoso, hostigamiento o discriminación, tengan la conciencia de que existe una instancia para recibir sus quejas y de que se realizará una investigación para castigar al culpable.
Pimentel recalcó que la difusión ha sido una de las herramientas que impacta de manera alarmante y positiva los casos, ya que en todo el 2018 registraron 38 situaciones, pero después del anuncio que hiciera el rector Carlos Natarén Nandayapa, se incrementaron exorbitantemente los casos, al punto de contar en tan solo dos meses 30 casos.
Así mismo, se indicó que pese existir un déficit del presupuesto de la universidad, el departamento de derechos universitarios, buscará los mecanismos para implementar una cultura de respeto dentro de la comunidad universitaria.
Indicó que las investigaciones son largas, ya que tienen que viajar, recabar medios de prueba, escuchar las partes y pedir testigos, para que se pueda finalmente llamar la atención e inclusive una sanción.
“Queremos respeto, no autoritarismo, tratamos de decirle a la comunidad que hay una entidad que busca crear una pauta de respeto por la tercer persona, donde los estudiantes vengan a estudiar cómodos, en donde a una secretaria le llamen por un apelativo cariñoso, es incorrecto”, detalló.
Para denunciar una situación de violencia, hostigamiento, acoso o discriminación pueden hacerlo enviando un correo electrónico a [email protected] y [email protected] o bien llamar al 61 7 80 00 con extensión 5043.












