Las llamadas al 911 con el paso de las horas se convirtieron en múltiples mensajes de desesperación. Nadie, al inicio, daba crédito de la tragedia. En medio de las celebraciones guadalupanas ocurrió un accidente vehicular del que no se tenía precedentes en Chiapas: en un tráiler venían más de 160 migrantes de diferentes nacionalidades, todos con el propósito de cumplir con lo que hace unas décadas se conoció como el sueño americano, pero la negligencia terminó por arrebatarles todo. Este 9 de enero se cumple un mes del trágico suceso.
El deseo de llegar a Estados Unidos se esfumó en una sola curva. A la altura del kilómetro 9, en el tramo que une a Tuxtla Gutiérrez con Chiapa de Corzo; el exceso de velocidad de la pesada unidad terminó con la vida de 49 personas de forma instantánea y más de 100 resultaron con heridas.
Auxilios por doquier
Con el paso de los minutos se hizo un despliegue descomunal de los cuerpos de emergencia; todas las dependencias con ambulancias participaron, todos apoyaban. La zona cero se convirtió en una imagen desgarradora que le dio la vuelta al mundo en un par de minutos, esto gracias a las facilidades que ahora dan las plataformas digitales.
Pocos fueron los migrantes que alcanzaron a ponerse de pie y con desesperación se refugiaron en colonias cercanas, siendo la más próxima El Refugio. La desgracia no terminó ahí, ya que conforme avanzaron las horas el número de muertos incrementó. Siete más se sumaron a lista de defunciones.
La Cruz Roja Mexicana contó con el apoyo de 53 voluntarios que vinieron de la zona Metropolitana y de la región Altos, esta corporación recogió en un principio a 38 migrantes; sin embargo, optaron por llevar cuatro a los hospitales públicos locales para una mejor atención ante la gravedad de sus heridas.
Acciones sin resultados
Lo ocurrido en ese accidente también puso en tela de juicio el trabajo del Instituto Nacional de Migración (INM) y de las políticas públicas implementadas para atender el fenómeno migratorio. De esa tragedia no hay un sólo responsable tras las rejas. Los discursos políticos de atacar el coyotaje (aquellos que lucran con las personas en situación de movilidad) aparecieron por todos los lados.
Los diferentes espacios de salud fueron activados por completo.Al principio recibieron a 114 migrantes provenientes de Guatemala, Honduras, República Dominicana, Colombia y Ecuador.
Recuperación en hospitales
Un día después del suceso fueron dados de alta 18 pacientes. Para el 11 de diciembre sumaban 25, gracias a que mostraron una gran mejoría y recuperación. Para el 13 de diciembre de 2021, la Secretaría de Salud del gobierno local detalló que el número de personas que fueron dadas de altas llegaba a 42.
La cifra de las atenciones de los 114 migrantes lesionados fue actualizada tres días después. La recuperación y alta llegó a 56. Para el 18 de diciembre eran 65 los que habían abandonado los hospitales. La angustia se transpoló a otro escenario: cuando las familias pudieron identificar a los migrantes que quedaron vivos y también a los murieron. La idea era iniciar los trámites de repatriación lo más pronto posible, por lo que el Gobierno Federal ofreció una clase de ayuda para quienes libraron el accidente.
Actualización gubernamental
Desde el pasado 30 de diciembre de 2021, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que habían identificado a 50 personas y se habían hecho 30 repatriaciones. Ese día hicieron entrega de 15 cádaveres de migrantes originarios de Guatemala.
Lo más reciente en este tema, es que este 6 de enero el Gobierno de México detalló que cinco cuerpos más -de origen dominicanos- fueron repatriados y enviados a Santo Domingo (República Dominicana).
“Las autoridades forenses de la FGR han logrado, con el apoyo del Gobierno de la República Dominicana, la identificación de 11 personas originarias de ese país que murieron en el accidente, las cuales ya fueron trasladadas a ese país”, indicó el comunicado conjunto de varias dependencias federales.
Hasta el 2 de enero de este 2022, la Secretaría de Salud en Chiapas puntualizó que de los 114 migrantes que resultaron heridos el pasado 9 de diciembre, 90 ya obtuvieron su alta debido a que mejoraron sus condiciones físicas; todavía 13 personas reciben atención en hospitales ubicados en Acala, Berriózabal y Cintalapa. Todos se reportan como delicados, pero estables.
Este 9 de enero se cumple un mes de aquella tragedia que dejó una cicatriz no sólo en Chiapas sino también en el territorio nacional, por todo lo que implica el fenómeno migratorio y las causas que lo originan.












