AA rescató a Rafael de la muerte prematura

AA rescató a Rafael de la muerte prematura

(2ª de 2 partes) 

Al observar cómo Rafael Solís Narváez destinaba mucha de su fortuna y tiempo a Alcohólicos Anónimos (AA), llevó a Carlos Culebro a preguntarle si no estaba restando recursos que requerirían sus descendientes. De manera categórica respondió que esa agrupación le había rescatado de una muerte prematura, por lo que su gratitud le llevaba a esas acciones y a buscar su crecimiento, sin descuidar lo que correspondía a su familia. 

Era evidente cuando estaba en una oficina que estableció para charlar con alcohólicos activos y referirles sus vivencias estando borracho, como una estrategia para incorporarlos a la agrupación que se viene mencionando. Aunque no siempre el éxito coronó sus esfuerzos, a lo largo de tres, cuatro o más reuniones con un mismo individuo, incorporó a numerosas personas que siguen abstemias. 

Condujo actos dentro y fuera de Chiapas, como las concurridas reuniones en Guadalajara y Acapulco, para citar sólo dos eventos, siempre acompañado de Marisol, que la llevaron a decirle, en broma, que su vocación era ser locutor.   

Como anécdota, en alguna de esas charlas en “Trasmítelo” asistió Carlos Hiram Culebro Jr., de ocho años de edad, quien se quedó con el celular de su padre mientras él exponía. Después de unos minutos de atención a lo que decía su papá, se dedicó a recorrer el amplio salón en el que estaban los concurrentes y tomar una foto a cada uno de ellos, violando la norma que impide a los alcohólicos anónimos ser fotografiados. De regreso a casa, el infractor supo del anonimato que deben conservar esas personas y contra su voluntad borró esas imágenes.

Otro suceso ajeno a Rafael pero de la misma organización antialcohólica, fue la ocasión que el suscrito acudió a un grupo en Alburquerque, en la Unión Americana. El motivo de ese viaje fue contactar con diversas instituciones que brindan atención curativa a las adicciones. La reunión inició como en los grupos de acá, ofreciendo café o té a los asistentes. Lo extraño es que -producto de su cultura- también convidaban palomitas. El visitante, por asociación de ideas, se quedó con el deseo de preguntar qué película iban a proyectar.  

Periódicamente, a los No-AA que participan en sus reuniones les hacía llegar un ejemplar de la revista Plenitud. Durante el mes de enero de cada año, a las mismas personas obsequiaba un calendario y una agenda, entre otros artículos con el logotipo de AA; así lo hizo en enero de 2021.   

En la última intervención en su grupo, Carlos Hiram se refirió a la mujer alcohólica. La novedad introducida por Rafael es que al término de la charla invitó a una mujer a que hablara de sus vivencias durante su adicción al alcohol. Sin acuerdo previo, cada uno de los comentarios teóricos expresados inicialmente fueron repetidos por la dama desde su propia experiencia, resultando una exposición ilustrativa, que llevó a quien organizó esta innovación a determinar que así se llevarían a cabo otros temas, sin embargo, la pandemia ya no hizo posible tener otra experiencia similar. El 13 de septiembre del año pasado se sintió mal y esa fue la última ocasión que acudió a “Trasmítelo” y a su oficina; el 2 de enero de este año ocurrió su deceso por cirrosis hepática. 

La citada enfermedad se genera por abuso crónico de alcohol, y es posiblemente lo que le causó esa patología, pero esa dolencia también es provocada por causas que no se relacionan con esos brebajes, como es la hepatitis viral, vías biliares mal formadas o trastornos hereditarios del metabolismo, entre otras causas. Tiempo atrás, al pretender saber la etiología de su trastorno, se le preguntó si otros familiares padecen o padecieron cirrosis, respondiendo de manera afirmativa, pero agregó que todos ellos fueron borrachines; en suma, el padrino se queda con la duda de la causa del padecimiento que causó la muerte de su ahijado. El Dr. Jorge Luis Poo, quien lo atendió en la Ciudad de México durante varios años, quizá tenga la respuesta a esa incertidumbre.   

Como una manera de honrar su memoria, se sugiere, cuando la capital de Chiapas se encuentre en semáforo verde por el coronavirus, una reunión en “Trasmítelo”, en la que los miembros de ese grupo y las muchas personas que incorporó a la agrupación se comprometieran a llevar a un alcohólico activo. Recordar en ese acto la fructífera labor de Rafael Solís Narváez en Alcohólicos Anónimos y enfocar la atención a los candidatos que acudieran a ese acto. Se lo merece.