Al menos unos 200 trabajadores de las pesquerías de Paredón, Boca del Cielo y Playa del Sol, municipio de Tonalá, abandonaron sus actividades para permanecer en casa y de esta manera evitar un posible contagio de coronavirus, afirmaron los mismos, liderados por Francisco Rodríguez Lara.
Los pescadores dijeron que esta medida la están tomando para no correr ningún riesgo, además de que las autoridades de Salud estatal han hecho lo propio, en donde se les ha recomendado que mejor se queden en casa para estar al menos fuera de toda posibilidad de que alguno de ellos se pueda infectar.
Dijeron que esta situación afectará su actividad pesquera, desde luego sin que puedan vender pescados o camarones, lo que provocará que no tengan los suficientes recursos económicos para poder sostener a sus familias.
Indicaron que el problema que se avecina es cómo harán para poder obtener dinero suficiente para solventar sus gastos familiares.
Manifestaron que aunque en el municipio de Tonalá aún no se ha registrado ningún caso de coronavirus, existe preocupación de que en cualquier momento se presente, donde el problema es que la gente viene de otras lugares, los que posiblemente traigan el virus y afecten a las personas del municipio.











