Hace 15 años, un grupo de abogadas indígenas de cinco entidades federativas se reunió para analizar los alcances de la entonces Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. El encuentro permitió en 2011 la creación de la Red Nacional de Abogadas Indígenas (RAI-MX).
Tras el encuentro y la problemática identificada, la RAI-MX nació con el propósito de generar un puente entre la justicia institucional y los sistemas de justicia propios de las comunidades indígenas.
Las integrantes de la organización señalaron que las comunidades cuentan con mecanismos de justicia que suelen ser más inmediatos, accesibles y menos costosos; sin embargo, su aplicación ha estado principalmente en manos de hombres, lo que puede derivar en decisiones atravesadas por perspectivas machistas.
Ante este panorama, la RAI-MX planteó la necesidad de incorporar la perspectiva de género, así como las voces y experiencias de mujeres y niñeces indígenas dentro de los procesos de justicia comunitaria.
Presencia
Actualmente, cuenta con presencia en 14 entidades federativas: Baja California, Chihuahua, Chiapas, Durango, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán.
A lo largo de estos años, su trabajo se ha enfocado en la incidencia, promoción y defensa de los derechos de las mujeres y niñeces indígenas, además de la protección de los derechos colectivos de los pueblos originarios.
La organización sostiene que esta labor parte de una doble dimensión: por un lado, el reconocimiento de los derechos individuales de las mujeres y niñas indígenas y, por otro, la defensa de los derechos de sus pueblos y comunidades.












