Abuso de alcohol durante la pandemia

Abuso de alcohol durante la pandemia

La ingesta de bebidas embriagantes, sobre todo de cervezas, se ha incrementado durante la pandemia que vivimos en el país. 

De esta manera respondió el psicólogo Carlos Hiram Culebro Sosa, conocedor del tema de las adicciones, reconociendo que no sabe de alguna investigación específica sobre el particular, pero existen varias circunstancias que permiten suponer ese aumento. 

Refirió que habitualmente el consumo de alcohol se intensifica durante los días de asueto y para varias personas, estén o no desempeñando una actividad laboral o escolar, las circunstancias que vivimos significan un mayor tiempo para el descanso. 

Otro factor -añadió- es la presencia de alteraciones en el estado de ánimo, debido a que las circunstancias sanitarias que vivimos provocan depresión, ansiedad y angustia, por citar sólo tres de ellas, que equivocadamente tratan de evitarse mediante la ingesta de alcohol. Esto explica por qué el embriagarse de manera constante se da en algunas personas que viven bajo situaciones de riesgo en su vida laboral, como sucede con mineros, miembros de corporaciones policíacas o algunos pilotos aviadores. 

Al preguntarle por qué alude a la cerveza como el brebaje de mayor consumo, respondió que es la bebida preferida por los mexicanos, con una característica indeseable: la mayor de las veces se toma cinco a más cervezas por ocasión de consumo, es decir, hasta llegar a la embriaguez, y esto último se relaciona con los casos de violencia intrafamiliar. De esto último sí existen, durante la epidemia que vivimos en México, estadísticas acerca de mayor incidencia de esos arrebatos asociados al alcohol.  

A lo antes referido, se agrega la disminución en la práctica de algún deporte u otras actividades positivas de ocio que implican dejar la casa.  

Ese abuso -dijo Carlos Culebro- se está también dando con quienes recurren a otras drogas. En el caso de las bebidas con alcohol, precisó, muchas veces es bajo la modalidad de “consumo de buró”, es decir, en la soledad de la recámara o ante el televisor, convirtiéndose en una situación problemática cuando interfiere con las responsabilidades de la vida cotidiana. 

Otro elemento importante, aunque su impacto es en un sector específico, son los miembros de agrupaciones de autoayuda, como los alcohólicos anónimos (AA), cuyos establecimientos de momento permanecen cerrados. En aquellos que llevan varios años de ser integrantes de la doble A sin duda tienen la fortaleza necesaria para seguir en sobriedad, pero pudiera no ocurrir lo mismo con los de nuevo ingreso. En esas agrupaciones tienen una leyenda que dice que si faltan a sus sesiones no se pregunten por qué recaen. Para continuar reuniéndose, los AA están ahora organizando juntas a través del ciberespacio. 

Explicó que algo similar está ocurriendo en otros países, aunque con otros licores, por lo tanto, es importante subrayar que además de los daños que provoca el alcohol, harto conocidos, debe considerarse que si es excesivo debilita el sistema inmunitario, por consiguiente, reduce la capacidad de hacer frente a las enfermedades infecciosas.  

Como anécdota mencionó que en fecha reciente, al formular un pedido a un establecimiento comercial para que le surtieran de víveres, vio la diversidad de marcas de cerveza que venden en ese negocio, todas ellas con la leyenda: agotadas.  

Como alternativa de solución, el psicólogo Carlos Hiram Culebro Sosa refirió los servicios de atención psicológica a distancia, establecidas principalmente por instituciones de salud y universidades, para atender problemas emocionales provocados por el Covid-19, por la ventaja de que se conserva el anonimato de los usuarios de esos servicios.  

Concluyó al decir que este abuso del consumo de alcohol es otra epidemia más.