Abuso de antibioticos hace a bacterias más resistentes

Abuso de antibioticos hace a bacterias más resistentes

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala que para el 2030 podrían perder la vida aproximadamente 2.4 millones de personas en Europa, América del Norte y Australia, a causa de infecciones por organismos multirresistentes.

El jefe de Terapia Intensiva del Hospital “Dr.Gilberto Gómez Maza”, Rusbel Rincón Pozo, explicó que una de las causas que provoca la resistencia microbiana o antibiótica es que mucha gente se autoprescribe antibióticos para tratar infecciones que no lo requieren.

A nivel estatal y nacional no existe una estadística exacta de cuántas personas presentan al año cuadros de resistencia bacteriana, pero mencionó que se podría superar los tres mil casos sólo en Chiapas, muchos de los cuales terminan en la pérdida de la vida del paciente.

Indicó que en el Hospital Gómez Maza, han registrado algunos casos en que esta condición complica el tratamiento de los pacientes. Son por lo general pacientes que tienen bajo el sistema inmunológico a causa de alguna enfermedad crónica- degenerativa y que se encuentran en terapia intensiva.

La combinación de resistencia a los antibióticos, una infección y el bajo sistema inmunológico pueden desencadenar un panorama de emergencia que lo puede llevar a la muerte.

Explicó que las bacterias se encuentran en todo el ambiente, ni un sitio se puede quedar libre de éstas, ni siquiera los hospitales; por ello es que se debe tomar medidas para evitar su fortalecimiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que son las bacterias y no los seres humanos ni los animales, las que se vuelven resistentes a los antibióticos, lo que deriva en que infecciones como la neumonía, la tuberculosis, la septicemia, la gonorrea o las enfermedades de transmisión alimentaria, sean cada vez más difíciles de tratar.

Urge un cambio

El especialista comentó que si el uso de los antibióticos no cambia por parte de la sociedad, la resistencia a estos seguirá representando una amenaza, aunque los médicos cambien sus prescripciones y se desarrollen nuevos medicamentos.

La OMS señala que también se deben realizar otras medidas para reducir la propagación de las infecciones, como la vacunación, el lavado de manos, la seguridad de las relaciones sexuales y una buena higiene alimentaria.

Este organismo internacional indica que la resistencia a los antibióticos es hoy día una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo.

Restricción en México

En nuestro país desde el 2010 se reformó la ley general de salud y se prohibió la venta de antibióticos sin receta médica, entre otras cosas para disminuir la resistencia microbiana.

Con dicha medida la venta de estos medicamentos disminuyó 85 por ciento, porcentaje que representa el consumo por autoprescripción. Desde ese entonces las farmacias los suministran sólo con receta, a la cual colocan un sello para indicar que ya fue surtida.

De acuerdo al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, de la Ciudad de México, la resistencia microbiana ha generado modificaciones en las estrategias de tratamiento, lo que a su vez ha elevado los costos de la atención médica y provocado mayores riesgos de mortalidad en los pacientes portadores de infecciones por microorganismos.

La principal recomendación es no usar antibióticos para infecciones virales, como un resfriado común. El paciente no debe presionar a su médico para que le recete un antibiótico.

Además, en caso de recibir antibióticos en prescripción nunca se debe interrumpir el tratamiento, ya que algunas bacterias pueden sobrevivir y volver a infectarse, y a largo plazo generar resistencia.

Investigaciones

En 2018 científicos estadounidenses y canadienses, detectaron que la resistencia bacteriana podría tener relación también con el incremento de la temperatura del aire, haciendo referencia al cambio climático.

Dichos expertos comprobaron que la combinación de densidad poblacional y la creciente temperatura local se asociaba con una mayor resistencia antibiótica; aunque el proyecto se limitaba a una región de Norteamérica.

Ese mismo año la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que de no reducir para el 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero, e impedir que la temperatura global aumente 1.5 grados, podría desencadenar en fenómenos meteorológicos extremos, con el riesgo de que la resistencia microbiana afecte la salud pública y el acceso a los alimentos.

En el 2017 la OMS publicó la primera lista de patógenos prioritarios que han registrado resistencia hacia los antibióticos; son 12 familias de bacterias que resultan peligrosas para la salud humana dividas en tres categorías, con prioridad crítica, alta o media, para las cuales se necesitan nuevos antibióticos.