La aplicación de la justicia se basó entre otras cosas en la capacitación de los servidores públicos, a efectos de combatir la violación a los derechos humanos y garantizar el acceso a la justicia para toda la población, manifestó el maestro Jorge Luis Llaven Abarca, extitular de la Fiscalía General del Estado (FGE).
En entrevista, dijo que no se permitieron abusos ni excesos en ninguna área de la fiscalía, por lo cual se atendieron las recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional y Estatal de los Derechos Humanos.
La principal función como impartidores de justicia es garantizar y respetar de los derechos de los ciudadanos, incluyendo a los detenidos, porque la legalidad es el marco fundamental de actuación. Por ello, cuando se identificaron excesos y abusos se sancionaron conforme a derecho a los servidores responsables.
El exfiscal enfatizó que en los dos años que estuvo al frente de la institución se respetó el derecho a la libre manifestación pacífica y la libertad de expresión como una garantía que tienen todos los ciudadanos.
Principales avances
Destacó que uno de los principales logros fue la recuperación de casi 40 mil hectáreas de predios que estaban invadidos, particulares, ejidales, reservas naturales protegidas, ya que existía una ausencia de seguridad en certeza jurídica. Se inició con el uso de la fuerza pública, pero posteriormente los desalojos fueron voluntarios.
Otro importante avance fue el combate al secuestro, en términos de hacer efectivas órdenes de aprehensión contra secuestradores que estaban vigentes desde años anteriores y no se ejecutaban, incluso de 10 o 15 años atrás. Hasta el 30 de noviembre de este 2020, se logró la detención de 45 objetivos prioritarios.
El combate a la violencia intrafamiliar fue un objetivo central en el trabajo de la fiscalía, al ser el delito de mayor incidencia en la entidad; a pesar de que en dos años se logró disminuir un 12 por ciento, sigue la prevalencia. Se trabajó directamente con los gobiernos municipales.
En ese tenor, trabajaron en la prevención de los feminicidios, la expresión máxima de la violencia contra las mujeres, a través de fomentar la cultura de la denuncia entre las mujeres y las familias; además, se modificó el Código Penal para que el delito de violencia de género se persiga por oficio y ya no sólo por querella.
Sobre el abigeato, dijo que se realizaron operativos con el acompañamiento de la ciudadanía. Ganaderos conformaron una estructura para apoyar la fiscalía en la materia, con pláticas, prevención, vigilancia, información, lográndose disminuir las incidencias en varias regiones.
En conflictos territoriales que se han mantenidos arraigados desde hace muchos años atrás, como entre Aldama y Chenalhó, la fiscalía fue garante en la aplicación de justicia en cualquier delito cometido, toda vez que se han cometido agresiones, homicidios, daños, los cuales se han investigado y detenido a personas involucradas.
Recuperación de la confianza
En dos años al frente de la FGE el avance más importante, consideró, fue recobrar la confianza de la ciudadanía en la institución. Cuando tomó el cargo, el Inegi presentó una evaluación nacional sobre el nivel de desconfianza de la población hacia las fiscalías de los estados, siendo la de Chiapas el primer lugar.
Las Mesas de Seguridad jugaron un papel importante en la aplicación del estado de derecho, ya que al inicio de la administración prevalecía la ingobernabilidad, bloqueos carreteros en muchos puntos, toma de instalaciones y retención de servidores públicos.
“Me voy con la satisfacción de haber realizado mi mejor esfuerzo, con el deber cumplido”.
“Siempre habrá pendientes en el tema de seguridad, en el tema de justicia y seguridad; nunca en ninguna parte del mundo habrá tasa cero, siempre habrá un delito y una acción operativa que hacer; se trata de aplicar estrategias integrales”.
“La seguridad es tarea de todos, no solamente de las instancias. Es también contribuir a través de programas ciudadanos para que la población se incorpore a trabajar junto la seguridad, fomentar la denuncia”.
“Estamos trabajando proyectos personales, siempre he tenido una vocación de servicio para el estado. Son 21 años ininterrumpidos en el servicio público, con diversos cargos en dependencias estatales y federales, y es hora de hacer una pausa para organizar cosas personales con la vocación firme de seguir sirviendo al estado”.












