Empresas recicladoras buscan impulsar y desarrollar la cultura de reciclaje de aceite que se utiliza para cocinar alimentos, ya que éstas las convierten en combustible y otros productos industriales, pero no así el reutilizarlo en el hogar.
En este sentido, Leonardo Muñoz Arellano, presidente de la Unión de Productores de Biomasa Energética (Uprobe), explicó que en los hogares de México predomina esta mala práctica y uno de los problemas que se ha identificado es que los usuarios no saben qué hacer con el aceite de cocina quemado.
“Es inexistente la cultura del manejo responsable de estas sustancias que obstruyen los sistemas de drenaje y tienen destino final en los ríos. El aceite vegetal generalmente contamina el suelo”, dijo el representante de esta asociación civil.
“Al llegar a los afluentes naturales crea una capa que impide la capacidad de intercambio de oxígeno, afectando flora y fauna acuática y el ecosistema; además, un litro aceite de cocina contamina hasta mil litros de agua, lo que equivale a la cantidad que toma una persona promedio durante 1.15 años”.
“Lo recomendable es verter una cantidad en el sartén o cacerola, cocinar en él y desecharlo de inmediato cuando empiece a mostrar cambios: si empieza a oscurecerse o a generar una capa de espuma”, expresó.
Asimismo, enfatizó que reutilizar aceite para freír alimentos, es dañino para la salud humana ya que este proceso genera toxinas que elevan el colesterol y favorecen el desarrollo de células cancerígenas.
Sin embargo, existe una alternativa para poder aprovechar este recurso, y ésta es venderla a empresas recolectoras que los transforman en combustible y otros productos industriales.
Desde hace varios años, en Tuxtla Gutiérrez existen empresas que se dedican a recopilar este producto en mercados públicos, hoteles, restaurantes y universidades.
Por ello, es recomendable que antes de tirar el aceite que se utilizó, destinarlo en un recipiente para almacenarlo y una vez que se haya juntado una cantidad considerable, llamar a una de estas empresas para que lo reciba y recicle.
“Estas empresas tienen el propósito no solo de recolectar el producto, sino también de difundir la cultura del reciclaje así como el uso de energías renovables entre los principales generadores de aceite usado”.












