Partió desde la ciudad de Tapachula con destino al municipio de Suchiate, la Caravana de Madres Centroamericanas, encabezada por por Ana Enamorado y Rubén Figueroa, coordinadores del Movimiento Migrante Mesoamericano, y acompañados por la Visitaduría Adjunta de Tapachula de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
Los integrantes de la Caravana se trasladaron a los Centros Estatales de Reinserciones Social 03, Varonil y 04 Femenil, ahí la CEDH gestionó permisos para que un grupo de madres pudiera ingresar y realizar la búsqueda.
Ambos directores de los centros penitenciarios prestaron todas las facilidades, y permitieron que las madres expusieran fotografías de sus familiares desaparecidos, acceso a una lista de internos centroamericanos actuales y la base de datos con la que cuentan dichos CERSS.
La Caravana también acudió a centros nocturnos, bares, cantinas, cabarets y la Zona de Tolerancia, a efecto de indagar con los propietarios y trabajadores a quienes se les enseñaron fotos y realizaron actividades con la Brigada Callejera y personal de la CEDH.
Posteriormente se continuó la travesía al Albergue Jesús el Buen Pastor, lugar donde tuvieron un encuentro con Olga Sánchez, fundadora del referido albergue.
Las actividades continuaron en el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, donde tuvieron un encuentro con Organizaciones Civiles, y se les presentó una obra de teatro.
La caminata dio inicio en el sedero del río Suchiate, lugar donde le denomina el Paso del Coyote, ahí las madres dirigieron algunas palabras, posteriormente se dirigieron a las oficinas del Instituto Nacional de Migración en Suchiate a realizar trámites migratorios, para retornar a sus países de origen y dar por concluida la Caravana de Madres Centroamericanas en Busca de Migrantes Desaparecidos, en su edición 2016.
La Caravana estuvo integrada por 39 madres y dos padres pertenecientes a los Comités de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua; 19 periodistas, personal de la CEDH y la CNDH resguardados por elementos de la Policía Estatal Fronteriza y Grupo Beta de Protección a Migrantes.












