Acteal: Entre la memoria, la esperanza y no olvido

Acteal: Entre la memoria, la esperanza y no olvido

En 1996 se asentó la importancia de establecer una relación colaborativa entre el Estado mexicano, la sociedad y los pueblos indígenas, esto como parte de los acuerdos de San Andrés firmados por el Gobierno Federal y el Ejército Zapatista en febrero de la fecha mencionada.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la palabra no fue cumplida por autoridades y altos mandos, presentándose cruelmente uno de los crímenes más sangrientos en contra de un pueblo pacifista, un hecho que marcó la historia de Chiapas.

Fue el 22 de diciembre de 1997 cuando fuerzas paramilitares arribaron al pueblo y masacraron sin piedad a 45 mártires en Acteal, Chiapas. Es importante mencionar que entre las víctimas se encontraron mujeres embarazadas y niños que realizaban oración por la paz.

Un acontecimiento que aún continúa en la impunidad y ha cobrado el desquicio de la sociedad y algunos pueblos hermanos que se unieron a la lucha y a la armonía, anunciando “ya un nuevo sol y una nueva vida”.

Tras este panorama, previo a los 22 años de lo acontecido, de memoria y no olvido para homenajear a la víctimas masacradas, el 21 y 22 de diciembre del año en curso la organización de Las Abejas prepara un punto de reflexión, conciencia y esperanza.

Además de una procesión espiritual y la celebración eucarística, entre otras actividades que se realizarán en la localidad autónoma, municipio de Chenalhó y región de los Altos de Chiapas.

Recientemente en la tierra sagrada de los mártires de Acteal, sitio de conciencia y casa de esperanza, la organización celebró 27 años por la autonomía, la no violencia y la vida, de igual manera hicieron un llamado a la paz y a la justicia.

Jóvenes y niños indígenas se unieron a la jornada conmemorativa, en donde presentaron una sencilla pero representativa obra teatral, portando máscaras de papel haciendo alusión a presidentes de sexenios anteriores y el actual, como forma de burla “por su mal desempeño y sus promesas fallidas”.

Acteal denota un ambiente de respeto y reconciliación en donde su gente se ha unido desde hace muchos años al dolor y pugna de un pueblo consciente que exige justicia y solución a los conflictos religiosos y territoriales que han azotado a muchas comunidades del estado.

La organización afirma que a 22 años de la masacre y del atropello a la justicia, desde la montaña se escucha la voz de los oprimidos que exigen libertad y democracia.

Pese a las matanzas, “los pasos firmes de los caídos siguen marchando a lado de Las Abejas, uniendo sus voces a la paz y esperanza para encontrar la verdad y la reparación integral por el agravio”, comentan Las Abejas.

Sin embargo, aún existe el temor entre los habitantes, “ya que los balazos a lo lejos se siguen escuchando y en cualquier momento pueden venir a atacar”, concluye la organización en pie de lucha.