Actividad sísmica, en parámetros normales

Actividad sísmica, en parámetros normales

Chiapas ha iniciado con una actividad sísmica contemplada dentro de la normalidad, no se han registrado eventos significativos o que pongan en peligro algunas regiones de la entidad.

Así lo dio a conocer la directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Silvia Ramos Hernández.

Mencionó que la actividad sísmica ha disminuido en este año, quedando bajo estándares normales, pero en razón de que después del sismo de 2017 y todo el 2018 ocurrieron una cantidad de réplicas bastante importante, lo cual se considera normal.

Dijo que en 2019 ocurrieron alrededor de tres mil 600 sismos, mientras que hasta los últimos días de enero de ese mismo año se registraron 120.

Sin embargo, señaló que Oaxaca registra actualmente una actividad sísmica muy alta, registrando eventos con mucha frecuencia y muy superficiales, lo que deriva en que las afectaciones a las construcciones sean importantes.

Estrategia

Destacó que los gobiernos estatal y federal han comenzado a efectuar una mayor estrategia de preparación, principalmente a través de simulacros.

“Esto cobra relevancia debido a que Chiapas y Oaxaca concentran la mayor parte de la actividad sísmica en el país, siendo una región susceptible debido a la ubicación de las placas tectónicas.

“El terremoto del 2017 coloca a la entidad en un plano de trabajar más el tema preventivo por riesgo sísmico, ante la imposibilidad de poder anticipar un evento de este tipo, ni el lugar ni la magnitud.

“Lo único seguro es que vivimos en una región altamente sísmica, que hace necesario elaborar por ejemplo un plan familiar, más allá de las acciones de las instancias oficiales”, comentó.

Red sísmica

La investigadora recordó que en la entidad existe una red sísmica y que todos los registros de sismicidad llegan al Centro de Monitoreo Volcánico; asimismo hay una red instalada en los dos volcanes activos: Chichonal y Tacaná.

“Ambas redes permiten verificar el riesgo de la entidad en este tema y a su vez continuar trabajando en la investigación científica”, finalizó.