Los operativos del INM y la Guardia Nacional para asegurar y deportar extranjeros sin documentos que acrediten su estancia en México, y que han sido reiterativamente solicitados por organismos sociales y empresariales, fueron denostados por Irineo Mujica, director de la organización Pueblos sin Fronteras -promotor de las caravanas de migrantes-, acusando que estas acciones son redadas y cacerías que deben detenerse.
En Tapachula, la gran concentración de migrantes haitianos, centro y sudamericanos y africanos disminuyó notablemente luego de que el INM implementara procesos de traslado a otros estados de la República mexicana con la finalidad de que continuaran sus trámites en esas entidades. Lo mismo ocurrió con las caravanas, y se dijo que se privilegiarían los trámites; a la par, se implementaron acciones solicitadas por la sociedad y organismos productivos para aplicar la ley migratoria.
En ese sentido, este lunes, frente a las instalaciones del albergue Jesús El Buen Pastor, a un costado de la calle que comunica al ejido Raymundo Enríquez, custodiado por una veintena de migrantes, Irineo Mujica se pronunció contra las acciones que realizan las autoridades mexicanas, aduciendo supuestas violaciones a los derechos humanos de los migrantes.
Hizo un llamado al INM, a la Guardia Nacional, así como a la Acnur y la CNDH, a respetar el diálogo que existe en la Ciudad de México con funcionarios federales para solucionar el problema de los miles de migrantes que han arribado nuevamente a Tapachula.
Acusó a la representante de la oficina del INM, Paola López Rodas, de implementar redadas sin dar soluciones al problema migratorio. Señaló que son asegurados, mantenidos en la Estación Migratoria Siglo XXI y cuando ya no pueden con su alimentación y atenciones por estar sobrepoblada, son liberados, pero en acciones irregulares, tres o cuatro días los vuelven a agarrar.











