Obispos y sacerdotes de la Provincia Eclesiástica de Chiapas, acordaron atender con urgencia asuntos como la educación integral, el cuidado de la ecología, la migración, el relativismo religioso, la pobreza, la ideología de género, la evangelización en familia, la delincuencia y la impunidad.
Asimismo, los casos de corrupción, el narcotráfico, la presencia del protestantismo, el analfabetismo religioso, la formación de laicos y fortalecer la identidad de los presbíteros, además que los obispos atenderán situaciones de conflicto social que favorezcan los procesos de reconciliación en la entidad.
Monseñor Jaime Calderón Calderón, obispo de la Diócesis de Tapachula, dio a conocer que a ese acuerdo llegaron en el marco de la reunión de obispos y sacerdotes realizada la semana pasada en San Cristóbal de las Casas, con el objetivo de “analizar la realidad y hacer una revisión de las opciones pastorales a la luz de la Palabra de Dios y del Proyecto Global de Pastoral (PGP) 2031/2033”.
Se trata de “una mirada a la realidad global, a las heridas y esperanza del pueblo y a la realidad eclesial”, precisó, al explicar que el PGP, es un documento emitido por la Conferencia del Episcopado Mexicano, el 13 de mayo pasado, en vistas a la próxima celebración de los 500 años del acontecimiento Guadalupano y los dos mil años de la Redención.
En ese sentido, estableció que se busca “una conversión personal y pastoral más comprometida, para que seamos fermento en la construcción de una sociedad más humana”, mirando y atendiendo las necesidades de los pueblos.
Estableció como una prioridad fortalecer la formación permanente de los presbíteros y favorecer las instancias de comunión para “caminar juntos, sacerdotes y obispos, con una exigencia mayor de testimonio de vida, entrega generosa en el servicio, compromiso con nuestras comunidades y de oración siendo una Iglesia en salida misionera”.
En ese sentido, señaló que se creará una Comisión Provincial que se encargará de abordar los problemas sociales y de esa manera, “ser una Iglesia testimonial, misionera y evangelizadora para apoyar, acompañar y orientar las causas del pueblo y promover la paz; unirnos en una palabra orientadora para el bien común de nuestras comunidades”.
Calderón Calderón, precisó que “cada Iglesia Diocesana se compromete a incorporar las opciones pastorales del PGP a sus procesos pastorales de acompañamiento al pueblo de Dios haciendo operativos los distintos acuerdos y fortalecer nuestra identidad de Pueblo de Dios que peregrina en estas tierras chiapanecas”.
Reconoció que “los intereses personales y la vida con privilegios en la comunidad son tentaciones que siempre acompañarán, como riesgos permanentes, a quienes queramos seguir al Señor Jesús. No es sencillo apostarle a ser el último, en lugar de aspirar a ser el primero”.
“La conversión del verdadero discípulo es una conversión de sus intereses y de sus preocupaciones. En la medida en que los últimos vayan ocupando lugares más importantes entre sus preocupaciones, en esa medida va avanzando su proceso de conversión”, puntualizó.












