Tras los enfrentamientos entre migrantes y autoridades federales, en los que resultaron varios lesionados de ambas partes, el Instituto Nacional de Migración (INM) ofreció regularizar a los extranjeros que se concentraron en el centro de la comunidad (ejido) Álvaro Obregón.
Tras la mediación de la Iglesia católica, la delegada del INM en Chiapas, Paola López Rodas, acudió este domingo al lugar en donde sostuvo un diálogo con los migrantes y activistas, en presencia de personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y otros organismos.
La funcionaria dijo que se entregarán documentos o visas humanitarias a los migrantes que participaron en la caravana que denominaron “Viacrucis del Migrante” y les proporcionarán autobuses para trasladarse a otros estados del país.
Los beneficiarios de esa determinación son los migrantes que mantuvieron la protesta y se cosieron los labios, iniciando con mujeres y niños puesto que son considerados los más vulnerables.
Se indicó que en unidades del propio INM los migrantes serían trasladados a la población de Huehuetán y de ahí llevados a los estados de Tabasco y Oaxaca, donde se procedería con su regularización.
Los acuerdos se dieron gracias a la intervención de la Iglesia católica, aunque a su vez esta pidió a los extranjeros no dejarse engañar por personas que solamente buscan aprovecharse de ellos.











