Acusa Resistencia Civil, cobros excesivos de CFE

Acusa Resistencia Civil, cobros excesivos de CFE

La Resistencia Civil contra la CFE, que el pasado domingo realizo una multitudinaria marcha durante el desfile del Día del Trabajo, expresó su descontento contra la hoy “empresa productiva del Estado”, por la cerrazón que ha mantenido para atender las demandas de la ciudadanía y mantener tarifas y cobros excesivos.

Encabezados por su líder, Ramón García Matus, estos buscan un mejor precio en las tarifas de energía eléctrica para Chiapas, y en particular para el campo y la clase más desprotegida, tras el recorrido en la explanada del parque central de Huixtla el líder reiteró las demandas a la CFE.

Afirmó que de poco o nada ha servido la Reforma Energética, no hay un precio justo y si muchas injusticias de parte de esta empresa oficial, la multitudinaria manifestación es un reflejo del descontento que existe en contra de esa dependencia.

Previo a la marcha, el líder había ofrecido una rueda de prensa, en la que señaló que se ha tratado de llevar a través del diálogo y la concertación las negociaciones, pero de nada han servicio y puso de ejemplo, que si una persona solicita que revisen sus instalaciones porque el consume viene muy caro, que lo convierten en cobros excesivos, el personal de la CFE acude a los domicilios de manera prepotente, sin verificar el servicio y solo se limitan a contar el número de aparatos electrodomésticos que tiene el usuario, y como si fueran magos te hacen una serie de números y jeroglíficos, para envolver a quienes desconocen de estas lecturas.

De nada sirve que Chiapas sea una de las entidades que más energía limpia produce, que genera 4 mil 824 megawatts, brindado con ello progreso y riquezas a otros estados del Norte de la república y de Centroamérica, si a los chiapanecos nos cobran más caro el servicio que a los propios guatemaltecos, no solo acaban con nuestros recursos naturales, sino con la paz y la tranquilidad de los usuarios a los que cobran mucho más de lo justo.

Acusó que el uso de los llamados medidores inteligentes, que se dijo eran opcional para la población, pero que fueron colocados obligatoriamente sin el consentimiento de los usuarios, han salido peor que los anteriores y con más vueltas para poder pagar el servicio.