Acusan despidos injustificados en Sembrando Vida

Un total de 58 ex trabajadores (facilitadores y técnicos) del programa Sembrando Vida denunciaron acciones arbitrarias por parte de la Coordinación Territorial de Tapachula, quienes habrían tomado la decisión de despedirlos de manera injustificada sin previo aviso, más que una repentina notificación.

Argumentos

Didier López Arias, ex facilitador del territorio Tapachula, afirmó que se ha ignorado el mecanismo de evaluación de capacidades técnicas implementado por la Secretaría de Bienestar, el cual debió ser considerado para una selección justa del personal, pero en lugar de ello los funcionarios tomaron decisiones unilaterales, despidiéndolos sin justificación.

“Nos excluyeron de la estructura del programa sin ninguna explicación, a algunos compañeros solo les mandaron mensajes por WhatsApp, a mí ni siquiera eso, por lo que no hubo una notificación oficial”, abundó.

Dijo que los directivos han intentado justificar los despidos mediante la manipulación de evidencias, ya que se están enviando técnicos y facilitadores afines a sus intereses para recabar pruebas falsas en las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC), y así sustentar un supuesto incumplimiento de funciones.

Irregularidad

Señaló que estas cartas no llevan nombre, fecha, ni dirección, por lo que fueron preelaboradas con la intención de perjudicarlos, ya que no hay ningún motivo para despedirlos.

Por su parte, Romero Rodríguez, técnico de Unión Juárez, indicó que cuentan con evidencias de estas irregularidades, incluyendo documentos que se les ha solicitado firmar a los productores y mensajes vía WhatsApp que respaldan sus denuncias.

Puntualizó que los técnicos y facilitadores fueron empleados en el programa a través de la firma de un contrato, sin embargo, la forma en que los están despidiendo va en contra de su derecho laboral, así como los ejes de la cuarta transformación.

Finalmente, los facilitadores y técnicos expresaron su disposición para dialogar y aclarar la situación, solicitando su reintegración al programa, tal como ha ocurrido en otros estados como Guerrero y Oaxaca.