"Heriberto Ortiz * CP. La función primordial de la Profeco, la de auxiliar a la ciudadanía en eventuales procesos fraudulentos, en Chiapas no ocurre; como lo denotó la evidente ""relación"" entre una empresa particular, propiedad de un panista que robó y averío partes de un automóvil, y el ""amañado"" actuar de la Profeco, cuya titular también es panista; donde la Procuraduría y el negocio ""ganaron"" y la denuncia del ciudadano fue desechada.
El incidente ocurrió cuando a finales del año pasado un usuario llevó su automotor a la empresa ""Meineke"", en ese momento propiedad del político militante del Partido Acción Nacional (PAN) Emilio Salazar Farías; el vehiculo inicialmente había ingresado para una afinación, sin embargo al ""salir"", el gerente del local dijo que por cortesía le habían lavado el motor.
No obstante, inmediatamente después de entregado el vehiculo, la ""computadora"" falló al no funcionar un sistema de indicadores del tablero, situación por la que reclamó la garantía y la empresa envió al usuario a un eléctrico automotriz de la misma empresa.
Éste, tras una revisión, entregó un oficio donde señaló como origen de la falla, humedad en el sistema de cableado de la computadora, como resultado de un mal lavado de motor.
Se reclamó a la empresa -que para ese entonces ya pertenecía otro empresario, familiar del primero- y ésta señaló que recibiría el vehículo y 24 horas después lo entregaría funcionando, sin embargo con el plazo cumplido, el gerente de la empresa ""Omar"" dijo que nada podían hacer por el vehículo, que para ese entonces, cuando fue entregado, tenía más desperfectos, habían hurgado en el sistema eléctrico y habían estropeado las conexiones a las luces traseras.
Además, del interior del vehículo se había extraviado un reloj de pulsera, y herramienta que el mismo eléctrico de la empresa había dejado en resguardo, situación que reconoció el gerente, pero dijo que nada podía hacer.
""Lo que podemos hacer por ti es un descuento en tu próximo servicio de cambio de aceite"", dijo el gerente Omar en una afirmación trémula entre bienintencionada o irónica.
Tiempo después el cliente visitó la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor (Profeco), donde la misma titular Cecilia Franco Zapata dijo se haría cargo del tema y encargó una visita domiciliar, donde el gerente de nueva cuenta se negó a poner en la línea telefónica al dueño de la empresa, quien se asume nunca se enteró del problema.
Posteriormente, la titular de la Profeco pidió al ciudadano ""saltarse"" el procedimiento ordinario de la denuncia para agilizar la resolución del caso, sin embargo pasado el tiempo, cuando el denunciante pidió fecha para entrevistarse con el dueño de la empresa, la Profeco de manera institucional dijo que la investigación había sido desechada por falta de presencia de la parte afectada.
Ante ese escenario, el cliente afectado ha tratado de entrevistarse con el nuevo propietario de la empresa para obtener una respuesta a su petición que es sencilla, le paguen lo robado y los gastos.
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