Chiapas además de ser un estado lleno de recursos naturales y con sitios de interés nacional, también es una entidad federativa que posee mujeres que son ejemplares en los ámbitos educativos, científicos, sociales, académicos, políticos y, por supuesto, empresariales. En este último concepto se impulsa la generación de empleos formales y se aporta al empuje de la economía local.
Como ejemplo de lo antes señalado se encuentra Ada Airam Gómez Cruz, licenciada en Mercadotecnia, quien desde hace ocho años le surgió la idea de emprender su negocio para salir de la zona de confort en la que estaba; no obstante, en medio de este proceso aparecieron algunos factores de miedo que intentaron frenar su impulso.
En la actualidad se dedica al ámbito de la ferretería. Uno de los principales retos con los que se ha topado, dice, es qué estrategia diseñar para mantener el sueño de los colaboradores. Indicó que en la parte de emprendimiento eso se convierte en un temor, pero se deja a un lado cuando se busca información adicional, una red de apoyo y también preparación personal.
Conocimiento en el gremio
Para ella la capacitación es la clave para evitar que el negocio se “muera” en los primeros años de nacido. En su experiencia como empresaria notó que en los primeros meses se presentaron semanas muy buenas en las ventas y otras no tanto, mientras que para el segundo año aparecieron mensajes de tirar “la toalla”; sin embargo, fue fundamental rodearse de personas capacitadas para fortalecer su empresa.
Gómez Cruz, ahora vicepresidenta del área de Comercio en la Canaco de Tuxtla Gutiérrez, detalló que muchas veces las mujeres tienen miedo de iniciar un nuevo negocio, no obstante, cuando se antepone la capacitación se logra entender que cualquier emprendimiento tiene sus altas y bajas. Un claro ejemplo de esto, refirió, fue enfrentar la pandemia que consistió en un reto mayor por las siguientes razones: mantener de pie su proyecto con los empleados -con la angustia de que la enfermedad no llevara a nadie- y dividir los tiempos para atender la parte familiar.
Cumplir con la ley
Para la empresaria es indispensable que las personas que tienen un negocio propio cumplan con la ley en la generación de empleos formales, pago de impuestos y responsabilidades fiscales, situación que no sólo ocurre en México, sino también en otros países. Hacerse un camino dentro del mundo empresarial, considera, es un asunto cultural, es decir, cuando a una persona desde pequeña le enseñan a procurar una empresa (de cualquier giro) no importa el género.
“Si tus padres en algún momento tuvieron una tortillería y desde muy chiquita o chiquito te llevan a trabajar con ellos y te enseñan a sacar adelante el negocio, el tema no tiene que ver con el género”, ejemplificó. No obstante, enfatizó, es una realidad que es más complejo para una mujer emprender, toda vez que divide los tiempos en la empresa, en la casa, con los amigos y la familia.
“También los varones lo hacen, pero de alguna manera dicen: ‘Tengo mi esposa, tengo mi mamá que me ayuda’. Si eres papá soltero siempre echas mano de tu hermana, madrina, abuela, de una mujer para salir adelante con el hijo”, señaló.
Nuevos liderazgos
Ahora, explicó la empresaria Gómez Cruz, las mujeres tienen más presencia no sólo en el mundo de los negocios, sino que también se observan nuevos cuadros en la parte política, de educación y en todos los sectores. Ahí están levantando la mano para brillar en otros espacios. Tener un negocio, consideró, no está peleado con la idea de buscar una libertad financiera y personal para regir los propios tiempos.
“Si yo soy dueña de mi propio espacio y tiempo, me hará tener los resultados que yo quiero”, compartió. Una de las estrategias que se busca desde la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en la capital de Chiapas, puntualizó, es impulsar al sector femenino desde la parte formal para que puedan decir: soy generadora de empleos. Este organismo trae un promedio considerable de empleos generados para mujeres.
Más ejemplos de mujeres empresarias
Susana Muñoz Luna es abogada de profesión y tiene la vicepresidencia de Mujeres Empresarias en la Canaco. Además ella representa a Muñoz Liévano Abogados (con más de 50 años de experiencia). Desde muy pequeña creció en el mundo de la abogacía, esto al ver al director de la firma prestar estos servicios profesionales.
El primer obstáculo al que se enfrentó cuando eligió esta profesión fue el estigma que había para que una mujer ejerciera este oficio. Su vocación fue esa y dejó a un lado aquellas sugerencias de elegir otra carrera. “Siempre me visualicé en el sector privado”, y desde aquel momento se ha mantenido en este rubro. Antes de pensar en recibir un sueldo quincenal, cada año debe tener listo el recurso que debe repartir entre sus colaboradores como parte de los salarios, aguinaldos y otras prestaciones, “es un enfoque muy diferente, te tienes que preparar”, remarcó.
La empresaria señala que en la parte de la abogacía -como en todos los negocios- hay meses con casos muy buenos y en otros no tanto, por eso la administración de los recursos es indispensable para cubrir las nóminas y los gastos fijos. Emprender, añade, es un sueño profesional que viene cargado de múltiples responsabilidades.
Las empresas como impulsoras
La abogada Muñoz Luna mencionó que ahora un gran porcentaje de las compañías son comprometidas en la parte social y de impulso a los trabajadores, se busca que tengan “la camisa bien puesta” para un mejor desempeño, pues el recurso humano es el más importante.
Cuando su padre estudió la carrera, recordó, había tres mujeres cubriendo ese mismo perfil, sin embargo, cuando se presentaban algunas materias eran retiradas para que se le explicara la temática sólo a los varones.
Hoy, remarca, hay más colegas en puestos clave para la toma de decisiones, sobre todo en los juzgados familiares, situación que ayuda a tener más sensibilidad en las problemáticas legales que se desahogan. Con el encargo empresarial que ahora tienen en la Canaco, tienen como propósito impulsar a las mujeres y jóvenes, dos sectores que son fundamentales dentro de la economía, pero que demandan capacitaciones.
Retos para las mujeres empresarias
La también vicepresidenta de Mujeres Empresarias en la Canaco de Tuxtla Gutiérrez, comentó que hoy un varón busca que una mujer “trabaje como si no tuviera familia”, pero “la familia pretende que la mujer esté presente como si no tuviera trabajo”, por eso la sociedad se tiene que sensibilizar -sobre todo los hombres- para entender que “mantener un hogar es trabajo en equipo y ambos personajes cumplen un papel fundamental dentro de la sociedad y en la formación de los menores”.
“Una de las cuestiones más importantes de las mujeres es que debemos creer en nosotras, vencer nuestros miedos, vencer esa idea que nos han inculcado mucho desde chicas: el príncipe azul te viene a salvar”, enfatizó.
Estas dos empresarias, Ada y Susana, son un ejemplo claro de mujeres llenas de fortalezas, con aptitudes no sólo para emprender un negocio, sino también para pensar que ahora son generadoras de economía, que contribuyen al desarrollo de Tuxtla Gutiérrez y de Chiapas. Tienen dos visiones similares, la capacitación como pilar para el crecimiento y vencer los miedos para mantenerse con empresas competitivas.












