Adicciones elevan el riesgo de suicidio

El especialista destacó la importancia de abordar el consumo problemático de alcohol y otras sustancias. Manuel Martínez / CP
El especialista destacó la importancia de abordar el consumo problemático de alcohol y otras sustancias. Manuel Martínez / CP

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemoró este 10 de septiembre, Yksmark Kramsky, consejero en adicciones y director de la clínica de adicciones Una Nueva Luz Para Tu Vida, destacó la importancia de abordar el consumo problemático de alcohol y otras sustancias como uno de los factores asociados al riesgo suicida.

“Cuando hablamos de adicciones y suicidio debemos hacerlo con mucha responsabilidad”, dijo el especialista y consejero.

Porque “una adicción no significa que una persona necesariamente desarrollará una conducta suicida; sin embargo, existe evidencia científica que demuestra una asociación importante entre el consumo problemático de sustancias y un mayor riesgo. Por eso es fundamental identificar señales y buscar atención profesional de manera oportuna”, explicó.

Análisis

Un metaanálisis de 47 estudios longitudinales realizados en 12 países, publicado en Drug and Alcohol Dependence Reports, encontró que el uso problemático de sustancias estuvo asociado con una mortalidad por suicidio 5.58 veces mayor que la esperada.

“En una persona que atraviesa una crisis emocional, el consumo de alcohol u otras sustancias puede coexistir con factores como desesperanza, aislamiento o problemas de salud mental. Desde el tratamiento de las adicciones debemos mirar de forma integral a la persona y no únicamente su consumo”, señaló Kramsky.

Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), publicadas este ocho de septiembre, reportan que en 2025 ocurrieron ocho mil 709 defunciones por suicidio en México, con una tasa nacional de 6.7 por cada 100 mil habitantes. La tasa fue de 10.9 entre los hombres y 2.6 entre las mujeres.

En Chiapas, la tasa estandarizada fue de 3.8 suicidios por cada cien mil habitantes, ubicándose entre las más bajas del país.

Para Kramsky, el dato debe leerse con responsabilidad y acompañarse de la continuidad de las acciones de prevención y atención que realizan autoridades, instituciones de salud, profesionales, organizaciones y familias.

“Es importante reconocer el trabajo que se realiza en Chiapas y seguir sumando desde cada ámbito. Quienes trabajamos en la atención de las adicciones también tenemos una responsabilidad: detectar señales de riesgo, acompañar y canalizar a servicios especializados cuando sea necesario”, expresó.

Este año, la Organización Mundial de la Salud mantiene como lema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, con un llamado a iniciar conversaciones que contribuyan a disminuir el estigma y faciliten la búsqueda de ayuda.

Al finalizar, precisó que “hablar del suicidio requiere sensibilidad, información y responsabilidad. Escuchar sin juzgar y acercar a una persona a la atención adecuada puede hacer una diferencia. La prevención es una tarea compartida”.