Adiós al mediador de la paz en Chiapas

La muerte de Manuel Camacho Solís se suma a la del obispo Samuel Ruiz García, dos actores claves en los llamados diálogos de la Catedral, entre el Gobierno mexicano y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), tras el inicio del estallido armado de 1994.

Camacho Solís, fallecido esta madrugada en la Ciudad de México, era el comisionado para la paz en Chiapas, nombrado por el presidente Carlos Salinas de Gortari. El clérigo Ruiz García, quien dejó de existir en enero de 2011, entonces obispo de la diócesis de San Cristóbal, era el intermediador.

Además de ellos dos, a aquellos diálogos asistió una delegación del EZLN encabezada por el subcomandante Marcos, en la que participaron integrantes del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), entre ellos la comandante Ramona, ya fallecida también.

Una de las imágenes de aquellos diálogos que ha quedado para la posteridad, es cuando Manuel Camacho tomó una esquina de la bandera mexicana desplegada por la delegación zapatista durante una conferencia de prensa en el recinto religioso.

El sacerdote dominico, Gonzalo Ituarte Verduzco, colaborador cercano de Samuel Ruiz, y quien luego sería el secretario y técnico de la Comisión Nacional de Intermediación (Conai), recordó a Camacho Solís como un hombre inteligente con una visión de Estado que veo ausente en muchos políticos de hoy que son inmediatistas y solo miran los intereses inmediatos”.

En entrevista, dijo que durante los diálogos de la Catedral de San Cristóbal, que se llevaron a cabo a principios de febrero de 1994, Camacho Solís supo reconocer la dignidad y la calidad de las personas que tenía enfrente y se portó a la altura; fue una interlocución respetuosa e interesante, propositiva de ambas partes.

Agregó: “Para el momento inicial del encuentro ante el Estado mexicano y el EZLN, fue oportuna y adecuada su intervención y dio viabilidad porque a partir de los diálogos de la Catedral se abrían posibilidades de futuro que luego ya no le tocó protagonizar, pero su comportamiento ayudó a que no fuera un fracaso el diálogo y que tuviera potencialidades posteriores”, dijo Ituarte Verduzco.

Luego de lamentar su fallecimiento, señaló que la participación de Manuel Camacho fue clave e inteligente en ese proceso de diálogo de los primeros meses de 1994.

“Tuvo mucho contacto con don Samuel porque era indispensable en el diálogo y él tenía mucho interés en entender mejor el fenómeno y don Samuel y su equipo éramos una fuente muy significativa de información para comprender el proceso; la lucidez de don Samuel y la rectitud y claridad de su postura permitían una interlocución de muy alto nivel”, expresó.

Manifestó que con su muerte: “México pierde a un político de calidad, con el que podría no estarse de acuerdo pero era una persona muy inteligente, muy ilustrada en su campo, conocedora de la realidad”.