Adolescentes: uno de cada 10 se flagela

A nivel internacional se ha presentado en los últimos años un fenómeno preocumante: el cutting se trata de adolescentes que liberan sus angustias emocionales cortándose los brazos, los muslos o el abdomen objetos punzocortantes, sin desear suicidarse.

Por lo general, el cuadro comienza a los 13 años cuando las jóvenes tienen dificultades para expresar sus emociones. "Lo preocupante de todo esto es que las niñas, en esta edad, se contagian rápidamente y esta conducta se está masificando, explicó la psicóloga Patricia Gutiérrez Pereyra, egresada de la Universidad Autónoma de México para Cuarto Poder.

Este fenómeno surgió en Estados Unidos e Inglaterra, donde incluso hay unidades clínicas especializadas para tratar los casos. Pero esta situación se hizo popular cuando personajes famosos de la farándula, admitieron que en su adolescencia cortaron partes de su cuerpo con algún tipo de cuchillo.

Gutiérrez Pereyra informó que hay múltiples razones que llevan a este comportamiento, pero que la fundamental es que la mayoría de las adolescentes está adquiriendo actitudes masculinas, porque están creciendo dentro de un ambiente en que ser mujer es malo”.

Por otra parte, Fausto Pola Moguel, psiquiatra infanto-juvenil, comentó que las heridas que se provocan los jóvenes normalmente son superficiales, pero suficientes para que sangren fluidamente, tales actos dicen, los ayudan a centrarse y canalizar la angustia.

Pola Moguel explicó que cuando los jóvenes se cortan, las endorfinas son rápidamente segregadas al torrente sanguíneo, provocando una sensación de relajamiento. Tal sustancia es un químico producido por el sistema nervioso, y como cualquier otra droga, crea una sensación que los ayuda a olvidar pensamientos y sentimientos desagradables mientras dura el efecto.

El especialista reveló que uno de cada 10 jóvenes menores de 14 años en Chiapas se ha lastimado o flagelado; advirtió que el problema de fondo no son los cortes, sino que no expresan nada, sintiéndose olvidados por sus familiares, por lo que la única forma que tienen de sacar sus emociones, es a través de este sistema autodestructivo.

Finalmente, agregó que los padres no deben desesperarse ante tal escenario, dijo que evidentemente no es una conducta normal, pero la mejor forma de abordarlo es acercarse al joven, ayudándolo a que se conecte con sus sentimientos.