El pie diabético es una complicación que se presenta en una extremidad del cuerpo de pacientes que presentan diabetes y cuya característica es una herida que lleva más de dos semanas sin cicatrizar de forma correcta, afecta a un promedio de 150 mil chiapanecos y se ha convertido en la primera razón de amputación en nuestro país, puntualizó José Antonio Muñoa Prado, cirujano vascular del grupo Venart en la capital del estado.

Este síndrome se puede fragmentar en dos grupos: el primero tiene un predominio de infección y el otro se asocia a la falta de sangre. En este último concepto los tratamientos son más complejos y aumentan la posibilidad de que los especialistas quiten el pie a las personas enfermas.

Lo que se hace, dijo el especialista, es restablecer la circulación y abrir las arterias, procedimientos que pueden tener costos elevados, de entre 200 y hasta 250 mil pesos. Para apoyar a la población, refirió, el Instituto Mexicano del Pie Diabético ha donado ocho tratamientos para los ciudadanos interesados.

Dentro de los requisitos, explicó, las personas deben tener diabetes y un pie que presente una herida que en las últimas dos semanas no haya cicatrizado; a partir de ello, pueden llamar al número telefónico 961-61-11530, a fin de que reciban una valoración gratuita y, posteriormente, se les informaría si son aptas o no para la donación.

Muñoa Prado habló sobre la neuropatía diabética, es decir, una afectación en los nervios de la sensibilidad y se ve reflejado en los pies; es común, añadió, que estas personas no perciban el dolor, por lo que un calzado inadecuado puede generar una herida que, si no se atiende, se convierte en pie diabético.

“Sabemos que en Chiapas existe casi un 10 % de la población con diabetes, estamos hablando de un estado con cinco millones de habitantes, podemos pensar que existen 500 mil diabéticos; si entendemos que el 30 % de ellos va a presentar una úlcera en el pie, entonces podemos asumir que los pacientes con pie diabético en nuestro estado pueden ser entre 100 y 150 mil personas”, enfatizó.

Las consecuencias de que a un paciente le quiten una extremidad de su cuerpo, arrastra un golpe emocional importante, sin embargo, también se añade otro factor que tiene que ver con la independencia, debido a que el paciente pierde la capacidad de movimiento.