Han surgido, aunque no en gran cantidad, los llamados “toreros”, personas que se identifican por colocar sus productos en la vía pública sobre plásticos, lonas o sábanas.
Durante un recorrido, Cuarto Poder se percató de la discreta presencia de estos vendedores que realizan movimientos rápidos ante la posible presencia policiaca, retiran sus productos “de un jalón” para evitar ser detenidos.
“Es urgente que el Ayuntamiento continúe con la creación de plazas de comercio popular como lo hizo en diciembre, que den promoción de los predios que existen para la reubicación del comercio informal y darles publicidad”, aseguró Raúl Ramírez, propietario de un establecimiento dedicado a la venta de abarrotes.
Nuevas modalidades
Si bien es cierto que los vendedores no han vuelto por completo, lo que si es una realidad que en las nuevas modalidades del comercio informal se están ocupando incluso a menores de edad para realizar la venta en la vía pública.
De esta forma, los pequeños se han sumado a las filas del comercio informal o bien se dedican a pedir limosna en las calles del Centro.
Al entrar en vigor el programa “Tolerancia Cero” aplicado al ambulantaje en Tuxtla Gutiérrez, quienes ofrecían sus productos en la vía pública han recurrido a la explotación de menores de edad, la mayoría de estos se encuentran en las afueras de los negocios de abarrotes, ofreciendo en bolsas de plástico transparente verduras u otros productos por kilogramo.
“Hay quienes les interesa que las viejas dinámicas prevalezcan, por lo que las autoridades deben tomar cartas en el asunto y solicitar incluso la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos por tratarse de menores de edad”, señaló Roberto Gutiérrez, comerciante establecido.
En su momento, las autoridades del Ayuntamiento Municipal de Tuxtla Gutiérrez retiraron alrededor de mil 800 ambulantes de las calles del Centro y revelaron incluso la existencia de órdenes de aprehensión en contra de presuntos líderes, las cuales se desconocen si fueron ejecutadas.












