En nuestro país el envejecimiento de la población va en avance. De acuerdo con la información censal, en el 2000 la edad media era de 22 años, de 26 para el 2010 y de 29 para el 2020, es decir, la proporción de niñas, niños y adolescentes (NNA) ha bajado de forma considerable, creciendo la de adultos y adultos mayores.
De 1990 y 2020, la población de 60 años y más pasó de 5 a 15.1 millones, lo cual representa 6 y 12 % de la población total, respectivamente. Este incremento evidencia el proceso de envejecimiento que se observa a nivel mundial.
Por grupos de edad, en 2020, 56 % de las personas adultas mayores se ubicó en el grupo de 60 a 69 años, y según avanza la edad, disminuye a 29 % entre quienes tienen 70 a 79 años, y un 15 % en los que tienen 80 años o más.
Vulnerables a violencia y abusos
La Asamblea General de la Naciones Unidas designó el 15 de junio como el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Se estima que aproximadamente una de cada seis personas mayores de 60 años en el mundo ha sufrido algún tipo de abuso.
En México, el Centro de Investigación y Estudios de Trabajo Social en Gerontología de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), señala que el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) refiere que aproximadamente 16 % de este grupo social ha sido sometido a alguna forma de abuso, aunque existe un subregistro porque no todos los afectados denuncian.
La violencia hacia los adultos mayores se manifiesta en forma de maltrato físico, psicológico, sexual o financiero, e incluso como negligencia y abandono. Organismos internacionales señalan que se deben combatir los estereotipos y los estigmas sobre el envejecimiento.
DIF Estatal
El Sistema DIF Chiapas cuenta con varias estrategias dirigidas a los adultos mayores en todo el estado, sobre todo para aquellos en situación de vulnerabilidad. Cuentan, por ejemplo, con la Procuraduría de Atención a Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia, en donde otorgan representación a quienes se encuentran en situación de violencia, abandono o que requieren algún apoyo de salud.
Deliamaría González Flandez, directora del DIF, comentó que en el acompañamiento que ofrecen a víctimas de violencia o abandono, colabora la Fiscalía General de Estado (FGE), quien verifica que la persona no tenga una red de apoyo, o si la tiene, que sus familiares no quieran hacerse cargo, esto con el fin de poder canalizarla a una casa de asistencia.
En el caso de aquellos que se encuentren en situación de calle se aplica la misma medida: verifican que realmente no tengan familiares o una red de apoyo a través de la Procuraduría, y de ser así, se les ingresa a una casa de asistencia.
Existen dos casas de asistencia a cargo del DIF para los adultos mayores en estas situaciones. En Tuxtla Gutiérrez y en La Trinitaria brindan estancia a todos aquellos que no tienen el acompañamiento de un familiar y ningún tipo de red de apoyo.
Geriatra
Anamaría Rosales Vargas, geriatra con Alta Especialidad en Envejecimiento Cerebral y Demencias, comentó que la depresión es una de las enfermedades más prevalentes que tienen que ver con la salud mental. En el caso de los adultos mayores se ha reportado hasta en el 40 %, solo en México.
Uno de los principales factores que pueden llevar a un adulto mayor a la depresión es el retiro laboral o la jubilación, ya que caen en pensamientos como el que solo serán una carga para su familia.
Es necesario activar los recursos emocionales para sobrellevar ese cambio, ya que puede llegar a ser complicado, sobre todo si la persona se encuentra en un buen estado de salud física y en el fondo no quiere retirarse.












