Más de 159 organizaciones y 85 activistas dirigieron una carta al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para advertirle de las consecuencias ambientales por llevar a cabo el proyecto Tren Maya.
Difundido por la organización internacional GreenPeace, la carta advierte sobre los atropellos a los derechos y garantías de la población local, especialmente a lo pueblos indígenas.
Las organizaciones reiteraron que existen diversos amparos que ordenan la suspensión del proyecto, además de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha ordenado la suspensión debido al cese de actividades no esenciales como medida cautelar.
“Por la pandemia han sido canceladas las reuniones informativas y mesas de discusión, y se ha establecido que los términos para obtener información no corren, lo cual limita el acceso de la población involucrada a información cabal, suficiente y oportuna”, detalla la carta.
Además, menciona que el megaproyecto afecta de manera directa a comunidades indígenas de al menos cuatro entidades, una de ellas es Chiapas, y avanza sin la participación de los pueblos originarios y de otros sectores de la sociedad.
Activistas añadieron que no ha existió un diálogo preliminar con las poblaciones cercanas al megaproyecto, lo que pasa por alto el derecho que tienen a decidir libremente su futuro.
“Las reuniones realizadas por el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre del año pasado no pueden ser consideradas como un proceso de consulta indígena, porque se efectuaron a través de instancias no representativas y no cumplieron con los estándares del derecho a la consulta, establecido en el Convenio 169 de la OIT, como denunció en su momento la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos”, recordaron.
Las organizaciones y activistas detallaron que se vive una reproducción de la discriminación sistemática por la decisión de decidir el futuro de las comunidades y pueblos indígenas unilateralmente, en la que se afirma que serán los principales beneficiados de un proyecto que desconocen y en el cual su papel principal será el de mano de obra barata.
Un estudio realizado por 30 científicos convocados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) señala los riesgos ambientales y sociales en este proyecto.
“Este y otros estudios concluyen que el Tren Maya propiciará la degradación, deforestación y fragmentación de veintitrés Áreas Naturales Protegidas.
“En Quintana Roo podría ser severamente afectadas el área natural Yum Balam, manglares de Nichupté, Uaymil y las reservas de la biosfera de Sian Ka’an y Calakmul, ambas patrimonio de la humanidad, así como siete regiones terrestres prioritarias y once regiones hidrológicas prioritarias, a tal grado que podría convertirlas en áreas biológicamente inhóspitas”, afirmaron.












