Advierten daños por ganadería extensiva

Advierten daños por ganadería extensiva

La ganadería extensiva continúa representando una de los principales amenazas para la conservación de la Selva Lacandona, toda vez que esta actividad requiere de grandes hectáreas para llevar a cabo el pastoreo de los animales.

Víctor Chambor, habitante de la comunidad de Lacanja Chansayab, sostuvo que es urgente que las autoridades apliquen programas de conservación más efectivas para detener el avance de la actividad ganadera en la zona así como la deforestación que amenaza a esta reserva natural.

La acelerada destrucción de la Selva Lacandona ha provocado que el número de hectáreas se haya reducido en más del 80 por ciento de la superficie original y que hoy sólo conserva apenas 600 mil hectáreas de las 1.6 millones que tenía en décadas pasadas.

Indicó que muchas comunidades lacandonas han optado por el turismo sustentable, como es el caso de los habitantes de Lacanja Chansayab y del cual pertenece, en donde han conformado grupos de guías turísticas para promover los diversos paisajes naturales que ofrece la Reserva de la Biosfera Montes Azules.

Para ello, han logrado la certificación que han establecido las autoridades para que puedan acceder a los apoyos que otorga principalmente el Gobierno Federal a través de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

“La CDI ha sido una de las instituciones que más apoyo ha dado a los centros ecoturísticos, principalmente en infraestructura y equipamiento, lo cual nos permite poder trabajar y al mismo tiempo conservar la selva”, indicó.

Expuso que aquellas comunidades que se dedican al ecoturismo, realizan equipos de vigilancia y monitoreo para recorrer las áreas de conservación a fin de evitar la caza furtiva y la tala de árboles.

Víctor Chambor señaló que la reducción de la Selva Lacandona continúa de manera alarmante y consideró que de estas 600 mil hectáreas han desaparecido unas 100 mil, lo que implicaría que solo quedarían por conservar unas 500 mil.