Lo que por años funcionó como una esponja natural para retener el agua pluvial en una de las zonas más vulnerables de la ciudad está siendo eliminado de manera deliberada, así lo denunció Luis Ley, activista ambiental, ante el inicio de trabajos con maquinaria pesada en un terreno ubicado sobre la calle Central y 16a. Norte.
Indicó que esta “isla verde” forma parte de un área natural de retención hídrica reconocida por los propios pobladores, además de que servía como generador de oxígeno, captura de carbono, regulación térmica, sombra para transeúntes y refugio para fauna local.
Sin embargo, Luis Ley recalcó que su función más importante, es actuar como una esponja que permite infiltrar el agua al subsuelo durante la temporada de lluvias.
Añadió que el problema de escurrimientos se agravó con la construcción de una reconocida ferretería, la de una tienda de autoservicio y la pavimentación de calles, llegando incluso a registrarse el arrastre de vehículos por la formación de corrientes.
Problemática
De acuerdo con el también integrante de la asociación civil Naturaleza Verde, Tierra y Cultura, esta intervención no es repentina, sino la culminación de un proceso planeado en el que previamente se provocó la muerte de los árboles que allí existían.
El activista advirtió que al remover por completo la cobertura vegetal el suelo queda expuesto y si se opta por colocar concreto las consecuencias serán aún más graves ante las lluvias.
Subrayó que en esta zona aplica plenamente la “ley” de la visión de cuenca: cualquier modificación en la parte alta de la ciudad tendrá repercusiones directas en la parte baja, particularmente para los vecinos de la colonia “La Pimienta”, a quienes señaló como los más expuestos a sufrir los efectos del ecocidio.
Pese al panorama, Ley confió en que el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez haga valer el reglamento de construcción vigente, el cual ya contempla la incorporación de infraestructura verde.












