Javier Arturo Sánchez Avendaño, coordinador médico estatal de la Cruz Roja Mexicana delegación Chiapas, expuso que el principal riesgo ante el incremento constante en la entidad de las temperaturas es el golpe de calor, el cual puede derivar en un coma debido al daño neurológico que puede haber por una severa deshidratación.
Este tema no debe tomarse a la ligera debido a la la gran sequía que azota a seis regiones de la entidad, además de que representa un riesgo verdadero de peder la vida.
El médico especificó que la exposición por tiempo prologado al sol, genera una deshidratación, un trastorno electrolítico y al no tener líquidos corporales, puede tener síntomas neurológicos, dolor de cabeza, vómitos así como cuadros clínicos complicados.
Sin embargo, desmintió que las altas temperaturas o la exposición directa al sol causen daños a órganos internos, como es la creencia popular, pero sí puede dejar quemaduras de primer grado, sin alcanzar más allá de la primera capa de piel.
“Un síntoma neurológico sí puede existir, por ejemplo si un obrero está mucho tiempo al aire libre en un día caluroso se puede marear, caerse o desmayarse, si está en un edificio alto, puede ser muy peligroso”, apuntó.
Remarcó que la fisiopatía del golpe de calor es que puede causar la muerte, dado que “los síntomas pueden ser desde primarios hasta la situación de estar en coma, ya que al haber deshidratación hay convulsiones que alteran el sistema neurológico.
Los seres humanos deben cumplir con el requisito de tomar dos litros de agua al día, para mantenerse en equilibrio, esto en condiciones de temperatura normales.
En lo que respecta a temperaturas la cantidad puede variar, sin embargo existen casos donde las personas toman medio litro, por día lo que incrementa el riesgo de sufrir un golpe de calor ya que es más la pérdida de líquido que la que ingiere.
Precisó que en la capital chiapaneca una persona adulta debe tomar cerca de dos litros y medio, un menor de edad será dependiendo de la edad.
Por la temporada, las enfermedades estomacales son las que ocupan los primeros lugares, principalmente salmonela y tifoidea, pues ante el calor los alimentos entran en un proceso de descomposición muy rápido.











