Advierten obispos crisis humanitaria por migración

Advierten obispos crisis humanitaria por migración

Obispos de México y Centroamérica calificaron la migración que se registra en esta región como una “crisis humanitaria” y criticaron la postura de “intimidación y racismo” asumida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Establecieron que en América Latina los flujos migratorios han crecido por diversas causas, pero principalmente por la pobreza, la falta de oportunidades de desarrollo, la marginación social y la violencia, especialmente en los países que conforman América Central.

En la clausura del IV Encuentro Frontera Sur y Países de América Central “Caminemos con Cristo Migrante en el Mundo”, los integrantes de la Dimensión Episcopal de la Pastoral de Movilidad Humana de las conferencias del Episcopado Mexicano, Guatemala, El Salvador y Honduras, establecieron que “la migración es un desafío en gran parte del mundo y una prioridad para la Iglesia Católica”.

Los obispos de México, Guillermo Ortiz; de Guatemala, Álvaro Ramazzini Imei y Ángel Recinos Lemus, y de El Salvador, Elías Samuel Bolaños Mondragón, en un comunicado conjunto explicaron que durante el encuentro en que participaron el subsecretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede, Michael Czerny y el asesor de la misma, Robert Stark, analizaron las causas, consecuencias y oportunidades relacionadas con la migración en esta región de la frontera entre México y Centroamérica, con la finalidad de proyectar acciones pastorales conjuntas para atender a los migrantes y refugiados.

Lamentaron que “en los países, las políticas y acciones migratorias sean motivadas por la salvaguarda de la soberanía nacional y el poder económico; el desarrollo por el incremento del capital y creación de una dependencia mercantil, y la inseguridad provocada por el crimen organizado y el narcotráfico, se convierten en acciones y políticas antimigrantes”.

Ello lleva consigo a que los migrantes sean un sector de alto riesgo, al ser excluido de su lugar de origen, de sus derechos en el tránsito y de su dignidad en el destino.

Criticaron la postura del presidente de Estados Unidos, quien “ha asumido una postura de intimidación y racismo que ha provocado temor e incertidumbre, no sólo en los migrantes en tránsito, sino incluso en los establecidos en el territorio de ese país, ya que viven en el temor de ser detenidos, encarcelados y deportados”.

Por ello, convocaron a alentar políticas migratorias orientadas al desarrollo integral de las personas y de los pueblos y para ello, la Iglesia está llamada a tener un papel protagónico atendiendo las causas y propiciando que la migración sea vista como una oportunidad.

Plantearon que se evite la criminalización de los migrantes, se respete y se haga valer el derecho natural de las personas que tienen a elegir una nueva oportunidad de vida y de desarrollo humano, así como de migrar o no hacerlo.