La mezcla de bebidas energizantes con algún embriagante no permite la conciencia sobre la cantidad de alcohol que se está consumiendo ni la percepción cansancio, es decir, dan una sensación falsa de bienestar que pone en peligro la vida del consumidor, explicó Martín Alfredo Liévano Jiménez, coordinador de Control Sanitario de Bebidas Alcohólicas.
“Esa falsa sensación de bienestar genera que la persona sienta que está en buen estado, y consuma más de lo normal. En consecuencia sufre una intoxicación etílica y no se percata de su falta de coordinación motora”, dijo el funcionario.
A lo anterior se suman efectos como náuseas, vómito y aceleración cardiaca.
Liévano Jiménez agregó que por el contenido de las bebidas energizantes, que son el guaraná y la taurina, deberían ser llamadas bebidas estimulantes. Ello, debido a que al consumirlas se deja de percibir el control de las actividades motoras del organismo, y esta falsa sensación de seguridad puede generar un accidente.
La mayoría de las bebidas energizantes contienen cerca de 20 a 30 gramos de carbohidratos, incluso algunas de ellas hasta 70 gramos. La mayoría de las marcas tienen como ingredientes básicos sustancias como taurina, guaraná, cafeína, ginseng, y tiamina.
De ahí que muchos las consideren como bebidas estimulantes más que energizantes, ya que a pesar de que algunas proveen carbohidratos, la composición de muchas de éstas tienen más acción farmacologíca de tipo estimulante.
De acuerdo al funcionario, hasta ahora no existe evidencia real de que este tipo de bebidas mejoren la ejecución física y mental ni la habilidad para manejar cuando se está cansado, o que disminuya la fatiga mental durante periodos prolongados de concentración, ya que no se cuenta con información suficiente para afirmarlo.
Exhortó a la población en general a ser conscientes del riesgo al que se enfrentan al ingerir estas mal llamadas bebidas energizantes y combinarlas con alcohol, ya que ponen en riesgo su salud y la de los demás.












