Carlos Méndez, especialista en prevención de delitos financieros, comentó que el pirataje y la extorsión se han hecho presentes tras los hechos violentos ocurridos en municipios como Tuxtla Gutiérrez, Pantelhó, Chenalhó y Venustiano Carranza, situación aprovechada por los delincuentes.
Al ocurrir estos hechos presuntamente entre grupos del crimen organizado o bien, por grupos sociales que portan armas de alto poder como se ha documentado, esto ha sido aprovechado por algunos delincuentes para hacerse pasar por integrantes de esos grupos y extorsionar a personas y empresarios.
Indicó que tiene conocimiento sobre reportes de estos casos, donde los delincuentes actúan a través de extorsiones vía telefónica al azar, e incluso por medio de redes sociales con el robo de datos y luego por llamada telefónica, o bien, por el mismo servicio de mensajería.
En varios de los casos ha sabido que los delincuentes dicen el nombre completo de la víctima, incluidos los apellidos, y para asegurarse de causar un pánico verdadero, algunos incluso llaman al trabajo y casa de la persona, asegurando que tienen vigilados todos sus movimientos, lo que muchas veces les funciona.
El especialista mencionó que la recomendación para estos casos se divide en tres momentos: antes, durante y después de la acción. El antes se refiere a evitar en lo posible contestar llamadas de números desconocidos, a menos de que sea por trabajo y familia, con previo conocimiento.
El durante hace referencia a que si bien es complicado, lo mejor es conservar la calma, nunca entregar datos sobre la familia y el trabajo, ya que el extorsionador siempre está atento a cualquier dato que se pueda facilitar, para continuar con la extorsión.
Después de recibir la llamada, la principal recomendación es denunciar a las autoridades para que se investigue y se filtre el número en la base de datos de la Policía Cibernética y con ello pueda ser reportado como fraude. Asimismo avisar a los familiares sobre lo ocurrido para que no caigan en ninguna extorsión.











