“A pesar de la baja incidencia de transmisión en los casos de paludismo, la vigilancia epidemiológica y acciones para su prevención deben continuar al ser el Soconusco una región que cuenta con las condiciones propicias para el resurgimiento de la enfermedad”, advirtió el director del Centro Regional de Investigación en Salud Pública (CRISP), Ildefonso Fernández Salas.
Ese organismo fue creado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Secretaría de Salud (SSA) federal, el 7 de agosto de 1979 como un centro de capacitación de personal técnico mexicano y realizar investigaciones en estudios básicos sobre parasitología, entomología y epidemiología de los moscos transmisores de esa enfermedad que ahora se encuentra prácticamente bajo control.
En el país, de acuerdo con la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, en lo que va del año se han registrado 242 casos de paludismo, situación que no es considerada como grave, aunque existe el riesgo de su resurgimiento.
Por ello, explicó que el CRISP es un laboratorio de referencia para el diagnóstico de esa enfermedad en el Soconusco y brinda además servicio a la población migrante vulnerable de Centroamérica.
Y es que consideró que “al pernoctar por algunos días en la región y si están infectados con Plasmodium o Anopheles, pueden ser focos de infección para la población de mosquitos y estos transmitir la enfermedad a la población local”.
Explicó que realizar un diagnóstico tarda 20 minutos, con solamente una gota de sangre del dedo meñique del paciente que se utiliza para las dos pruebas denominadas “gota gruesa y prueba rápida”, y la confiabilidad del resultado es del cien por ciento.
Aclaró que las pruebas de paludismo se realizan en esa institución de lunes a viernes, de ocho de la mañana a cuatro de la tarde, en las instalaciones del CRISP ubicadas en la 19ª Calle Poniente y 4ª avenida Norte y son totalmente gratuitas.












