Tuxtla Gutiérrez carece de un número importante de drenes pluviales capaces de soportar grandes cantidades de agua que generan las lluvias.
De acuerdo con el Consejo de Cuenca de los ríos Grijalva y Usumacinta, la capacidad se reduce a las diversas bóvedas de ríos y arroyos que fueron encapsuladas, y que hoy presentan ya un severo desgaste en su estructura debido al tiempo.
Según este organismo, que preside Alfredo Araujo Esquinca, muchos de estos embovedados ya rebasaron su periodo de vida, pues muchas de éstos tienen una antigüedad de más de 70 años.











