La Secretaría de Salud en Chiapas advirtió sobre los riesgos a la salud causados por ingerir bebidas alcohólicas falsificadas, las cuales clasifica en dos tipos: apócrifas y adulteradas.
Las apócrifas o piratas son aquellas preparadas con sustancias diferentes a la original y vienen en botellas previamente rellenadas; las adulteradas se preparan mediante la extracción de una parte del contenido para rellenar los envases originales con alcohol metílico o metanol, el cual es nocivo para la salud.
El metanol es el principal componente del destilado en seco de la madera, el cual es un producto tóxico una vez que ingresa al organismo. Es un ingrediente común en productos industriales y domésticos como solventes, renovadores de pinturas, soluciones de limpieza, resinas, adhesivos, anticongelantes y productos fotográficos, entre otros.
Comercio
Los sitios donde llegan a venderse estas bebidas adulteradas pueden ser incluso de gran reputación por la demanda y el costo beneficio.
Identificar la alteración de una bebida alcohólica es difícil ya que quienes cometen este delito son cuidadosos al llevar a cabo el proceso.
Al respecto, la coordinadora de la Unidad de Capacitación Médica de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Angélica de León Sancho, manifestó en entrevista que el tiempo entre la ingesta y la aparición de las manifestaciones clínicas es variable.
“Se puede presentar intoxicación, cefalea, dolor de cabeza, mareos, vómito, e incluso convulsiones o un paro cardiorespiratorio, todo ello a pesar de la sensación de placer que puedan producir al inicio”, comentó.
La académica de la Unach añadió, “se dice que de 10 presentaciones de alcohol en sitios no reconocidos, cuatro pueden estar adulterados, lo que provoca que en las guardias nocturnas de los hospitales, de cada 10 pacientes que se reciben, 2 o 3 presenten intoxicación por alguna condición de ingesta de alcohol adulterado”.
En Tuxtla Gutiérrez, las bebidas que suelen ser objeto de falsificación son las de más bajo costo en comparación con otras, y las que mayor demanda tienen.
Control sanitario
En la capital como en el resto de la entidad, los propietarios de negocios que venden bebidas alcohólicas para el consumo en el lugar están obligados a destruir los envases vacíos.
Sobre este tema, el coordinador de Control Sanitario de Bebidas Alcohólicas de la Secretaría de Salud en Chiapas, Martín Alfredo Liévano Jiménez, indicó que en los negocios no debe existir un exceso de envases vacíos.
Explicó que quienes incurren en el ilícito de adulterar bebidas alcohólicas pueden ser objeto de sanciones que ameritan incluso la cárcel y una multa de alrededor de un millón de pesos.
“Las sanciones están estipuladas en la Ley General de Salud, en el Artículo 421 bis, que señala una sanción de 12 mil a 16 mil días de salario mínimo, un equivalente mayor al millón de pesos y la clausura definitiva del establecimiento, independientemente de que esta actividad puede ser constitutiva de delito y sancionada por el Código Penal”.
Finalmente, Martín Alfredo Liévano Jiménez, recomendó a los consumidores verificar que el licor a consumir tenga la marca original, banda de seguridad, sistema de cierre intacto; asimismo, no deben estar cerradas herméticamente y no presentar deterioro en el envase o tapa, principalmente, y en sitios públicos se debe exigir que el licor se destape en presencia del consumidor.












