La Secretaría para la Igualdad de las Mujeres llamó a reconocer la autonomía y dignidad de las personas mayores; además alertó que expresiones cotidianas pueden reproducir estereotipos, infantilización y formas de exclusión por razón de edad.
La dependencia destacó que utilizar un lenguaje respetuoso e inclusivo permite reconocer la diversidad, autonomía y capacidad de decisión de las personas mayores, quienes deben ser escuchadas y tomadas en cuenta tanto en el ámbito familiar como en los espacios donde se toman decisiones.
Lenguaje edadista
Uno de los principales problemas señalados es el lenguaje edadista, es decir, aquellas palabras o expresiones que refuerzan estereotipos relacionados con la edad y que pueden generar una percepción de incapacidad, dependencia o falta de autonomía.
Expresiones como “viejito”, “abuelito” o “pobrecito”, cuando son utilizadas de manera despectiva o para minimizar a una persona, pueden contribuir a infantilizarla y reducir su identidad únicamente a su edad.
También llamó la atención sobre aquellas situaciones en las que otras personas hablan o toman decisiones por los adultos mayores sin consultarles, una práctica que puede invisibilizar sus opiniones y limitar su participación.
Otro ejemplo de exclusión ocurre cuando se utilizan etiquetas que presentan a las personas mayores como incapaces de aprender, tomar decisiones o desempeñar determinadas actividades solo por su edad.
Aunque pueden pronunciarse de manera habitual, este tipo de frases refuerza la idea de que las capacidades de una persona están determinadas de manera exclusiva por su edad.
La prevención de la violencia hacia este sector, añadió, requiere también reconocer su capacidad para decidir sobre su propia vida, escuchar sus necesidades y garantizar que participen en los asuntos que les afectan.












