Gracias a los trabajos de prevención de riesgos que se realizan en el río Sabinal y los afluentes del mismo, no se tuvo indicios de desbordamiento del afluente ni de arroyos tras la fuerte lluvia que se registró en la tarde-noche del miércoles y madrugada de este jueves.
Al respecto, el secretario de Protección Civil Municipal, Eder Fabián Mancilla Velázquez, informó que de acuerdo con la estación meteorológica de la Comisión Nacional del Agua, ubicada al poniente de la ciudad, se registraron 79 milímetros cúbicos, cuando la máxima en 2019 fue de 61 milímetros.
Reconoció que la caída de 41 árboles se debió a las fuertes rachas de viento de 70 km/h, al tiempo de apuntar que se registraron siete casas encharcadas por material de arrastre.
Mancilla Velázquez hizo hincapié al comentar que con esa cantidad de agua era muy probable que el río Sabinal se hubiera desbordado o cualquier otro afluente, pero esto no fue así debido a los trabajos previos que se hicieron, tanto de limpieza, desazolve y utilización de contenedores.
Se tuvo reporte de viviendas en donde los techos de lámina se levantaron.
Además, apuntó que se tienen ubicadas perfectamente las subzonas con mayor riesgo, pero que en estos puntos ya se ha trabajado; además que la Secretaría de Obras Públicas se mantiene realizando trabajos en esos lugares.
En este sentido, hizo un llamado enfático a las personas que poblaron los márgenes de los arroyos porque redujeron el área hidráulica y esto los pone en un riesgo mayor, especialmente en zonas bajas.
De igual modo, refirió como importante que la población haga conciencia y evite cruzar corrientes de agua o zonas encharcadas, así como evitar colocarse debajo de los árboles, ya que esta es la principal afectación en la ciudad, especialmente donde están plantados algunos de estos en espacios no aptos por su tamaño.
Con relación al punto de riesgo que está ubicado frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado, sobre el libramiento Norte, el funcionario dijo que no se registraron mayores inconvenientes debido a que se hizo un trabajo coordinado con las dependencias municipales de Obras Públicas y Medio Ambiente.
Se observó que gran parte de estas afectaciones se generaban porque en la parte alta del arroyo Bambú, algunas personas acostumbraban a tirar escombros, lo que generaba daños en la parte baja, pero esta vez se trabajó para evitarlo, logrando una reducción en materia de riesgos.












