En México, el monopolio de nuestro pasado parece estar en manos de lo “prehispánico”, así lo señala el etnomusicólogo Félix Rodríguez. Sin embargo, él y su compañeros de mesa, los historiadores Juan González Esponda y Benjamín Lorenzana, señalan que la sociedad chiapaneca tiene una fuerte herencia africana que va desde la repostería hasta instrumentos como la propia marimba.
La resistencia a aceptar estas herencias africanas, explica Juan González, es una enseñanza de los liberales del siglo XIX, quienes, señala, eran “unos racistas de manual”. Enfatiza que muchas veces se olvida que personajes históricos como Vicente Guerrero, segundo presidente de México, o José María Morelos y Pavón eran afrodescendientes. A Guerrero, por ejemplo, sus detractores políticos lo llamaban “ese negro”.
Autorreconocimiento
Benjamín Lorenzana señala que en los censos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) viene incluida la pregunta sobre si alguien se reconoce afrodescendiente. “Quien se quiere autorreconocer, lo puede hacer”. Sin embargo, esto muchas veces no sucede por dos puntos importantes: el desconocimiento y el estigma sobre lo negro.
Pese al poco estudio sobre lo afrodescendiente, Lorenzana y Esponda han logrado encontrar que durante la época colonial, los municipios de San Cristóbal, Comitán, Chiapa de Corzo, Tonalá y hasta Ocosingo tuvieron población africana.
El mayor estigma, señala Lorenzana, es que todo lo que se acerque a lo negro va a ser visto como sucio, en contraposición a lo blanco que va a representar la pureza. Esta creencia tiene su origen desde la trata de esclavos, ya que para justificar la esclavitud los dueños les quitaron la humanidad a los africanos y los pintaron como seres irracionales.
Sobre la influencia africana en el estado, Lorenzana cuenta que cuando alguien le pregunta cómo saber si uno es afrodescendiente, él responde: “Bueno, si cuando escuchas música mueves la pierna, lo eres”.
Comunidad africana en SCLC
Tanto Lorenzana como Juan González intuyen que la algarabía que se vive en las celebraciones coletas es una herencia africana; esto porque durante el siglo XVII había una cofradía de negros y mulatos, quienes en las procesiones religiosas querían ir hasta adelante. Las cofradías del Cerrillo, Mexicanos y la Merced se quejaban de ellos por ser “bulliciosos”.
“Es una población que siempre es muy alegre, porque una fiesta es para festejar no como si hubiera muerto alguien”, agrega González. Actualmente Lorenzana investiga la herencia africana en el festejo coleto de los “panzones”.
La marimba es africana
Por mucho tiempo prevaleció la idea de que la marimba era de origen indígena, esto impulsado por intelectuales guatemaltecos. Sin embargo, su mismo nombre es una palabra de origen africana. Félix Rodríguez señala que en las culturas africanas hay ya varios instrumentos tipo xilófonos de teclas paralelas de madera que tienen hasta 70 nombres entre los que se encuentra “marimba”.
Otro recurso que se usa para argüir un origen indígena es un documento de 1545 publicado en Jiquipilas, donde el dueño registra a un indígena tocando algo parecido a la marimba. Se argumenta que, por la cercanía a la conquista, debe ser un instrumento de la zona. Pero lo que le llama la atención a Rodríguez es que se describe un instrumento originario del África subsahariana.












