La presencia de la población afrodescendiente es una realidad en México y Chiapas, pues el especialista Emiliano Gallada Murrieta relata que hay muy poca investigación arqueológica para identificar los contextos de esta población. Sin embargo, destaca que es altamente tangible en nuestra cotidianidad.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Chiapas el 1 % de la población se autorreconoce como afrodescendiente, con un total de 56 mil 532 personas según el último censo poblacional.
Gallada Murrieta presentó en el Museo Regional de Chiapas, para el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la plática “¿Y los afrodescendientes, apá?”, en la que habla sobre una comunidad que —dijo— aunque no vemos, está muy presente.
Relata que la identidad cultural de México está dada por el mestizaje de diversos grupos que convergieron en la historia del país, pues estamos conformados por africanos que llegaron como esclavos, así como una diversidad de nativos indígenas, europeos y orientales.
Mestizaje y valor cultural
Juntos “conforman lo que hoy somos como mexicanos, no cada uno de ellos en mayor o menor porcentaje. Esto contribuyó a la formación de lo que somos hoy en día”, apuntó.
Sobre la población afro, mencionó que su influencia es tangible e incluso reconocible por la participación de los esclavos afrodescendientes, aunado a que se les puede ver en carnavales representando a “los diablos”.
Asimismo, una clara muestra está al probar la gastronomía de la Costa, con platillos como el mondongo o los plátanos macho mezclados con arroz, frijoles y cerdo, e incluso al escuchar los sones cotidianos del imaginario colectivo de Chiapas, a través de instrumentos de origen africano como la marimba.
“Así podemos encontrar muchos detallitos y ver cómo la afrodescendencia está presente en la mexicanidad, y no les hemos dado un reconocimiento justo a su valor y su presencia; se nos olvida que estos contingentes estuvieron en México y están en México, formando parte de lo que somos como mexicanos”, sostuvo.
Por cuestiones históricas en Chiapas, estas poblaciones se han concentrado en las regiones Istmo-Costa, Soconusco y Frailesca, en esta última debido al caso particular cuando los esclavos negros fueron traídos por los frailes dominicos.
“Vamos a ver que en estas regiones se concentran, y es ahí donde podemos encontrar a estos personajes; si ustedes caminan encontrarán a alguien que tiene el pelo muy crespo, labios muy carnosos o la musculatura, pero difícilmente vamos a encontrar a un africano, salvo personas con todos estos atributos”, acotó.
Posteriormente a la conquista, durante la colonia el mestizaje generaría que los afrodescendientes se difuminaran, mezclándose con las comunidades indígenas, principalmente.
El investigador hace un llamado a no olvidar esta ascendencia indígena, africana y asiática, así como dejar de enaltecer el canon europeo que solo ha fomentado estereotipos.












