Agarrones entre consejeros y políticos es nomal

Agarrones entre consejeros  y políticos es nomal

Luego de que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que será un “guardian” de las actividades del Instituto Nacional Electoral (INE) previo a las votaciones de 2021, y de que el personal del organismo respondiera que ya existe tal vigilancia, Martín Darío Cáceres Vázquez, representante de Morena ante el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), consideró que los “agarrones” entre los propios consejeros, consejeras y la clase política son normales en vísperas de que las votaciones están a la vuelta de la esquina.

En su opinión, no se trata de una guerra en contra del instituto o de quienes lo dirigen, sin embargo, los funcionarios electorales tampoco son un “cheque en blanco” y merecen que su actuar sea monitoreado.

Es normal, dijo, que las miradas estén sobre los servidores públicos, pues los partidos políticos y la misma sociedad demandan una participación ciudadana libre, democrática y nutrida en las votaciones, actividad que permite la renovación de autoridades en los tres órdenes de gobierno.

“Creo que no hay miedo de parte de Morena, tampoco del presidente de la república, en que los partidos políticos puedan participar de manera libre, abierta. En el estado se han generado las condiciones”, complementó.

Sobre la presión que ha existido de algunos políticos que están en el poder, particularmente, con temas como la desaparición de los Organismos Públicos Locales (Oples), la reducción de consejeros y consejeras del INE, así como la duración en el cargo y hasta el salario para quien ocupa la presidencia en ese instituto, respondió que son posturas que representan diferentes personajes dentro del partido político que no significa una postura unánime.

Cuestionado el represente de Morena ante el IEPC sobre si desde el gobierno se puede ser “guardián” de un organismo autónomo y que se encarga de transparentar los procesos electorales, respondió que los partidos, de forma histórica, han monitoreado el comportamiento de los funcionarios electorales; insistió que es normal que haya vigilancia y, si los funcionarios electorales no están de acuerdo, también tienen los canales jurídicos para defenderse.

La confianza en el Consejo General, remarcó, se tiene que ganar con base en los trabajos que realicen, por eso los partidos políticos están pendientes de las actividades para que se eviten las “filias o fobias de algunos” y que eso pudiera impactar en que sus trabajos no se apeguen a los principios de certeza, legalidad o de imparcialidad.

En su opinión, Morena no está agarrando pleito en contra del INE; según él, todos los temas son debatibles, se muestran posiciones partidistas y las partes afectadas también tienen los mecanismos para defenderse.

“No es una guerra contra instituciones; es una contraposición de ideas que es válida en cualquier democracia, fortalece los puntos de vista de cada uno de los partidos y posiciones, cada corriente -política- tiene su manera de ver las cosas”, finalizó.