Con tan solo un litro de agua al año, la planta del agave puede subsistir para su cosecha, por lo que podría convertirse en la planta de las siguientes generaciones en el campo chiapaneco, además de contar con una rentabilidad máxima de 375 mil pesos por hectárea.
Lo anterior lo dio a conocer, Luis Alberto Barrios López, presidente estatal de la Unión Nacional de Productores de Agave Sociedad de Producción Rural R.L., destacando que actualmente en Chiapas existen tierras pobres y sin desarrollo lo que las convierte en “ociosas”.
Bajo este contexto, el estado podría convertirse en un productor potencial de agave, pues los cultivos tradicionales como el maíz y el frijol han dejado de ser redituables para la mayoría de campesinos chiapanecos.
Agregó que actualmente existen poco más de 230 productores, quienes están iniciando el cultivo en más de 800 hectáreas dentro de todo el territorio estatal, cifra que se espera triplicar durante el presente año.
Se dijo también que es un cultivo muy factible pues a los tres años, una hectárea produce 125 toneladas, tomando en cuenta que el precio es de tres pesos por kilogramo, el productor obtendría 375 mil pesos al cosechar.
El objetivo principal es cultivar la variedad de agave tequilana weber azul y el enfocándose en el tema de la salud, con la extracción de la miel de agave, esto para procesarlo a modo de insulina y otros derivados que dejarían mayores ganancias a los productores chiapanecos.
“A nivel nacional estamos buscando créditos, ya tenemos 800 hectáreas registradas para sembrar agave con plantas certificadas, por ahora somos 14 estados enlazados para enfrentar la problemática que este cultivo tiene actualmente”, agregó Barrios López.
Citó como ejemplo a Vladimir González Ruiz, productor de agave, quien en seis hectáreas en el municipio de Soyaló ha producido 500 toneladas, las cuales serán trasladadas a Guadalajara, Jalisco, para su proceso de transformación.
Esta asociación tiene presencia en más de 20 municipios: Chiapa de Corzo, La Concordia, Villacorzo, Parral, Tuzantán, Soyaló, Arriaga, Tonalá, San Fernando, entre otros.












