"Carlos Burguete * CP. A pesar de que el pequeño comercio ha demostrado su capacidad para ser motor de desarrollo en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, así como de contribuir a la vitalidad de la economía nacional, pues se estima que contribuye con cerca del 11 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es uno de los sectores que menos apoyos recibe, lo que aunado a la crisis económica han puesto en riesgo la supervivencia de los llamados comercios tradicionales o familiares.
De acuerdo con el líder de la Unión de Comerciantes Locatarios y Vecinos de Tuxtla, Sergio Gerardo Peña Klayen, es urgente proteger a los pequeños y medianos comercios, toda vez que la falta de apoyos crediticios, así como la competencia desleal y una disminución en las ventas debido a una constante crisis económica, ponen peligro la fuente de empleos de familias que dependen de esta actividad.
""Es necesario que los programas de apoyo y financiamiento destinados a los comercios permanezcan hacia abajo, que ya no se quede en las grandes cúpulas, que en verdad proteja al sector más desprotegida que es el comerciante en pequeño"", acotó.
Otro de los factores que han mermado la permanencia de los pequeños comercios son las grandes cadenas comerciales que se han instalado en la ciudad en los últimos 15 años, mismas que -a decir de los comerciantes- han acaparado gran parte del mercado y de los consumidores, y si bien se han visto beneficiados al conseguir precios relativamente más bajos, al mismo tiempo han ido acabando con los negocios tradicionales, toda vez que éstos no pueden comprar en mayoreo y conseguir un precio que les permita competir con las grandes tiendas y almacenes.
Se estima que los pequeños comercios tienen una mayor capacidad para crear empleos estables, además de que fomentan la convivencia social, el trato personalizado, la confianza, la comunicación que aporta la relación vecino-comerciante.
En Tuxtla Gutiérrez aún existen varios comercios que son manejados por familias, quienes mantienen un arraigo entre la propia comunidad, como son las famosas tiendas de la esquina, papelerías, tlapalerías, pastelería, dulcerías, venta de materias primas, entre otros, que han mantenido la buena convivencia entre los habitantes de barrios y colonias.
Sin embargo, la presencia de cadenas de tiendas y las constantes crisis económicas han propiciado la desaparición cada vez más notoria de los pequeños comercios y con ello la pérdida de fuentes de empleos.
Para don Jorge Morales, quien tiene un puesto de tlapalería en el centro de la ciudad, el comercio local está destinado a la extinción debido a que es mayor la competencia que existe tanto de los grandes consorcios, como del fenómeno del ambulataje.
""No podemos competir con esos monstruos, lo que podemos hacer es comprar nuestros productos directamente con el fabricante para poder dar un mejor precio, somos minoristas y más no podemos hacer"", apuntó.
El líder de la Unión de Comerciantes Locatarios y Vecinos de Tuxtla, dijo que el pequeño comercio genera un modo de vida honesto y digno, sobre todo para muchos jóvenes que se emplean en diversos giros y que en muchas ocasiones contribuyen en gran medida a llevar sustento para sus familias.
De acuerdo con esta organización, en lo que va del año se ha registrado una disminución del 80 por ciento en las ventas del pequeño comercio en Tuxtla Gutiérrez, además de que se han cerrado cerca de 40 negocios.
Para muchos comerciantes, la permanencia de sus negocios es incierta, pese a ello, se resisten a abandonar lo que con tanto trabajo han realizado, pues no sólo se trata de mantener un empleo, sino un modo de vivir que se pasa de generación a generación.
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