Con oraciones, música y muestras de agradecimiento, decenas de feligreses se han dado cita desde ayer a la rectoría de San Judas Tadeo ubicada en la colonia Los Manguitos de Tuxtla Gutiérrez para celebrar al patrono de las causas difíciles y desesperadas, una tradición que reúne a familias y devotos cada 28 de octubre.
Las actividades principales comenzaron la noche del martes 27 de octubre, cuando, en punto de las 19:00 horas, se llevó a cabo la coronación de la imagen del santo, seguida de las mañanitas, como parte de las muestras de devoción de la comunidad católica.
Festividad
Durante la celebración, los asistentes se congregaron para acompañar los actos religiosos y expresar su agradecimiento por los favores que atribuyen a la intercesión de San Judas Tadeo. La música de mariachi, así como los sonidos tradicionales del tambor y carrizo, formaron parte del ambiente festivo.
Este miércoles 28 de octubre, las actividades continúan con celebraciones eucarísticas cada dos horas, con el propósito de recibir a los fieles que acuden a orar, agradecer y realizar sus peticiones. Se prevé que durante la jornada continúe la llegada de personas de la colonia, de otros puntos de Tuxtla Gutiérrez y de lugares cercanos.
Muestras de agradecimiento
Además de las actividades religiosas, los alrededores de la rectoría registran movimiento comercial con la venta de rosarios, estampas y pulseras con la imagen del beato. También se ofrecen café y tamales para quienes acuden al templo, mientras algunos devotos entregaron recuerdos a los visitantes como muestra de agradecimiento y para compartir su fe.
Para Ilse Escobar, feligresa que participa cada año en esta celebración, acudir al templo representa una oportunidad para agradecer por su vida y la de sus seres queridos, especialmente en momentos complicados.
“Cada año vengo a agradecerle a San Judas por interceder en mi vida y en la vida de mi familia. Para mí es muy importante venir, porque es el santo de las causas difíciles y desesperadas; es una forma de demostrar mi fe y agradecer por todo lo que hemos vivido como familia”, expresó.
Una labor comunitaria
Por su parte, Hernán Mancilla Morales, rector de la comunidad, señaló que organizar las actividades representó un reto, pero destacó la satisfacción de llegar a la fecha con la participación de los feligreses y el recinto recibiendo a quienes acuden a celebrar.
“Ha sido todo un reto poder llegar a este día, pero se logró con la bendición de Dios. Ver el recinto lleno y a la gente que viene a agradecerle al santo de las causas difíciles me llena de alegría; saber que los fieles siguen participando y que el trabajo de coordinación está dando resultados es una gran satisfacción”, manifestó.
Además, destacó que la festividad representa un modelo de vida cristiana para la comunidad, por lo que celebrarle va más allá de una tradición: es también un espacio para fortalecer la fe, la convivencia y la participación de quienes colaboran en la rectoría.












